Tal día como hoy | Patty Hearst

Publicado: 20 feb 2025 - 00:55
Patty Hearst
Patty Hearst

El Síndrome de Estocolmo fue nombrado e identificado por primera vez por el psiquiatra Nils Berejot en 1973, tras el atraco a un banco en la capital sueca en el que uno de los rehenes fue víctima de una experiencia psicológica paradójica: terminó defendiendo a su captor.

Esta anomalía del comportamiento se caracteriza por mostrar una actitud benevolente hacia el secuestrador para proteger la propia integridad física, así como generar una reacción belicosa hacia la autoridad por considerarla peligrosa para la supervivencia.

El ejemplo más conocido a nivel mundial de este síndrome cumple hoy 71 años. Patricia Hearst, nacida un día como hoy de 1954 y nieta del magnate de la prensa William Raldolph Hearst fue secuestrada cuando tenía casi 20 años por miembros de Ejército Simbionés de Liberación (organización terrorista extremista de izquierda estadounidense).

Los secuestradores querían que la familia Hearst donara 6 millones de dólares en alimentos para los pobres de California y así se hizo. Mientras se esperaba la liberación de la joven heredera, el caso dio un giro inesperado.

Patty Hearst anunció en una grabación que se había unido a los secuestradores, adoptando el nombre de Tania, en honor a la que fuera compañera del comandante Che Guevara.

Un año después fue arrestada y condenada a 35 años por robo a un banco.

Tras 22 meses en prisión fue puesta en libertad al reducir su condena el presidente Jimmy Carter.

Hearst, o cómo se gestó la guerra de Cuba

Insaciable en sus ambiciones y falto de cualquier escrúpulo,

William Randolph Hearst convirtió a los medios de comunicación en el cuarto poder, capaz de influir en la política, la opinión pública, los negocios e incluso en el devenir de la historia.

“Tú haz los dibujos, que yo pondré la guerra”, le espetó William Random Hearst, que en aquel momento era uno de los magnates de la prensa más importantes de los Estados Unidos, a uno de sus dibujantes.

Pocos días antes, lo había enviado a La Habana con la misión de que enviara material gráfico al New York Journal para ilustrar el conflicto que desde hacía algún tiempo se libraba en las páginas de aquel diario.

Corría 1898, Cuba era entonces una colonia de la corona española y su sociedad se hallaba dividida entre quienes querían seguir perteneciendo a España y quienes deseaban la independencia, que habían comenzado a protagonizar revueltas.

Y sin embargo, cuando el dibujante del New York Jounal desembarcó en la capital cubana no se encontró con la situación crispada que se explicaba en su diario. De hecho, no halló suceso alguno que retratar.

Todo estaba tranquilo, en calma, por lo que, completamente estupefacto, envió un telegrama a Hearst pidiéndole permiso para regresar a Nueva York.

Pocos días después, llegó la respuesta del magnate: “Yo hago las noticias”». Y eso fue justamente lo que hizo: alimentó una guerra, un conflicto armado entre EEUU y España que acabaría con la obtención de la independencia de la isla y que supondría el fin de la hegemonía española sobre las últimas colonias que poseía en Asia y América, que pasarían a estar bajo dominio de los Estados Unidos.

Con aquella guerra, Hearst demostró por primera vez el poder de la prensa, capaz de influir en el destino de la política y de los negocios. Era un personaje controvertido, capaz de dejar a un lado los escrúpulos con tal de vender más diarios; de alterar hechos, maquillarlos para que resultaran más escandalosos y truculentos, e incluso de provocarlos para que su diario fuera el primero en publicarlos. Imprimía a las noticias un estilo sensacionalista acusado y apostaba por temas que tenían que ver con crímenes, sucesos e historias.

Por cierto, “Ciudadano Kane” una de las mejores películas de la historia esta basada en la vida de William Randolph Hearst

Algunas noticias, hoy en día, siguen su estela.

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