Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
CLAVE GALICIA
El cantante ambulante afinaba “Un beso y una flor” sin que la clientela que lo escuchaba en el estratégico cruce de garitos con terraza echase de menos a Nino Bravo. La gorra dejada a un metro en el suelo llamaba a la voluntad sin disimular la recaudación. En la llanura de monedas sobresalía un fajo de dólares, el color del dinero que Hollywood ha propagado.
Estos días se esperaban por A Coruña 12.000 cruceristas. Los comerciantes del centro tienen una curiosa manera de calcular el negocio. Cuanto más pequeño es el crucero, mayor es la venta. Y si navega con más tripulación que pasajeros, no necesitan preguntar precio. Por la calle San Nicolás bajaban dos parejas de cruceristas cargando con bolsas del supermercado Gadis. Según la escala de los comerciantes, la escena no casaba con el fajo de dólares que asomaba por la gorra del músico. Eran billetes de un dólar, aparente generosidad. Un buen fajo en el bolsillo aunque no llegue para pagar la sangría en la terraza.
Con lo poco que dejen la suelta de cruceristas animan la mañana. La escala en A Coruña y Vigo está consolidada por el mar. Por el aire el aeropuerto Sá Carneiro de Oporto suma tantos pasajeros como los tres gallegos. La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, hizo un llamamiento a la Xunta para acometer una coordinación conjunta frente al vuelo de Oporto. El Camino Portugués crece más que el Francés. Un paso “contra localismos”, dijo Inés Rey, tendiendo la mano a Vigo y Santiago.
“Ourense ni puerto ni aeropuerto, aunque los ourensanos también vuelan”, comenta el marmitero que ofrece el tema al percatarse del complicado encaje en La Región. “Ese que canta por detrás se parece a Nino Bravo”, comenta antes de colgar.
Una calle después, la hostelera jubilada que siempre aparecía en el tren con el marido cuando invita el Foro de La Región comentó que le falta algo desde que ha dejado de ir a las termas a Ourense. “Íbamos por la mañana, comíamos allí y volvíamos en el AVE de la tarde, casi todas las semanas. No hay mejor plan para unos jubilados, pero se acabaron las bonificaciones al transporte ya no podemos”. Ourense ni puerto ni aeropuerto pero con un destino por explotar.
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