Escándalo de espionaje en Alemania

CRÓNICA INTERNACIONAL

Publicado: 08 oct 2026 - 05:50
Opinión en La Región
Opinión en La Región | La Región

El inquietante avance de la ultraderecha en las últimas elecciones de los länder alemanes, el fracaso del canciller Merz y su partido, la CDU, la crisis económica que afecta seriamente al país que fue la indiscutible potencia de la Unión Europea… todo ha pasado a segundo plano ante el caso Hanning, exjefe del servicio exterior del BND, Servicio de Información de Alemania, detenido esta semana acusado de alta traición.

Las noticias sobre servicios secretos, inteligencia y espionaje siempre provocan gran expectación, y hoy la opinión pública alemana está pendiente de las noticias relacionadas con Hanning, que después de asumir altas resumir grandes responsabilidades durante siete años, dejó el BND en 2005 para ocupar el cargo de secretario de Estado del Ministerio del Interior.

Se acaba de descubrir que Hanning, de 80 años, creó posteriormente una empresa de análisis y, con la colaboración de su jefe de gabinete en el BND, se hizo con unos 2.000 documentos confidenciales con los que se lucró personalmente. En la mayor parte de las veces los utilizó para su agencia, bien pagados por los clientes; en otros, según los investigadores, para venderlos a una potencia extranjera. Se ha desmentido que haya sido a Rusia, lo que no significa que no lo fuera, pero alguna fuente ha dicho que se trataba de Azerbaiyán, antigua república soviética, un país muy rico, estable económicamente, con potencial energético gracias a su producción y exportación de petróleo y gas.

Las consecuencias del caso tienen derivaciones importantes. La primera, los fallos en la guarda y custodia del BND sobre sus documentos calificados de alto secreto, y se esperan decisiones de la Cancillería que incluyen ceses en la cúpula de sus servicios de información e inteligencia. A ello hay que añadir que se da por hecho que la Cancillería da prioridad a identificar el país que recibió los documentos de Hanning y tomar las medidas necesarias para neutralizar el efecto de haber contado con acceso a secretos de Estado alemanes.

Una de las líneas de investigación indica que Hanning mantenía una buena relación personal con el excanciller Schröder, que a su vez era y es amigo de Putin.

Durante su mandato como canciller dio luz verde al gasoducto ruso-alemán, donde ocupa un cargo de la máxima relevancia desde que perdió la cancillería.

Putin, a su vez, tiene en Azerbaiyán un aliado fiel. Ese cruce de relaciones está provocando toda clase de especulaciones relacionadas con el caso de espionaje.

Se trata de un golpe importante para Alemania. La imagen del BND sale muy desprestigiada, al no haber detectado el trasiego de documentos que se ha prolongado durante años. Se ha conocido ahora no por una investigación interna, sino a través de un caso de tipo privado en el que saltó el nombre de Hanning.

Contenido patrocinado

stats