Escohotado sigue pedaleando

CLAVE GALICIA

Publicado: 29 nov 2025 - 07:55 Actualizado: 29 nov 2025 - 10:24
Opinión de Xabier R. Blanco
Opinión de Xabier R. Blanco | La Región

En un mercado en el que la filosofía vende poco y los pensadores muertos menos, Antonio Escohotado sigue en cartel y publica libro cuatro años después de recibir tierra. “Este mes ganó 5.500 seguidores en YouTube, tiene más audiencia ahora que en sus años de esplendor”, contó su hijo Jorge en el tributo que el Foro La Región le brinda cada año desde su fallecimiento. En “Ourense, capital escohotadiana”, presentó el jueves “Filosofía para no filósofos”, obra concebida como manual universitario para alumnos de Sociología en 1990 y que esperaba en un cajón a ser reeditada como visita guiada a la historia del pensamiento occidental por una mano sabia para un auditorio amplio.

Un pensador influyente en la era de los influencers. El liberalismo le pone peana

Gabriel Albiac, filósofo con carrera académica y horas en los medios, glosó la figura del colega en una charla en la que deslizó que en su mesa quedará material sin que un custodio se ocupe de la tarea de diseminar “una semilla fértil para nuevas compresiones”, propósito que Jorge Escohotado confiesa en el prólogo en el papel de editor. El padre tuvo la suerte de convivir con la eclosión de las redes sociales y que el hijo lo convenciese para servir sus reflexiones troceadas cuando el foco mediático se había apartado. “Un país rico es el que tiene educación”, responde en uno de sus momentos estelares que repite el algoritmo. Melodía para el oído reforzada por la gestualidad del jurista, filósofo y sociólogo que montó Amnesia, cambió la estampa de Ibiza, comió talego por un acusación tan literaria como la de dirigir una mafia hippy, firmó un estudio monumental sobre drogas, otro sobre comercio y en su último cumpleaños en Ibiza pinchó Ronaldo, cantó Andrés Calamaro y bailó Florentino Pérez.

Un pensador influyente en la era de los influencers. El liberalismo le pone peana, también se acercaron Pablo Iglesias, Albert Rivera o Begoña Villacís a escuchar su ideal del partido de la humilde reforma, pero no se remangó hasta los codos. Y muerto sigue aumentando y rejuveneciendo seguidores porque “Jorge, no llores, pedalea” –dice que fue lo que más escuchó como periodista en la sección de Deportes de Diario 16, páginas en las que Escohotado floreaba ocasiones especiales– no mató al padre ni se frustró en la carrera, cambió de calle y se dedicó a mejorar su obra. Sigue pedaleando.

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