El esquivo frente amplio

VÍA DE SERVICIO

Publicado: 16 ago 2025 - 03:50
Opinión en La Región
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La izquierda a la izquierda del PSOE debe ser consciente de que si quiere tener alguna mínima posibilidad de evitar que una hipotética coalición entre el PP y Vox llegue a La Moncloa en las próximas elecciones generales, se celebren cuando se celebren, debe concurrir unida a las urnas bajo el paraguas que determine porque si compiten tres listas en el espacio de la izquierda la dispersión del voto y la abstención de quienes están hartos de las divisiones personalistas y poco programáticas que se han producido arrumbarán cualquier posibilidad de que sus escaños, sumados a los del PSOE alcancen la mayoría absoluta.

Con Sumar en horas bajas y sin terminar de consolidarse el proyecto de Yolanda Díaz, al que cada vez se le desgajan más formaciones, tienen que comenzar a debatir sobre su futuro inmediato porque el próximo año se celebrarán dos elecciones autonómicas que serán un banco de pruebas para estas formaciones, a pesar de que en ellas los partidos de izquierda nacionalista no tendrán relevancia. En el caso de las andaluzas, descontado el desmarque de los troskistas de Adelante Andalucía, la incógnita es saber si el resto de fuerzas de la izquierda llegarán a un acuerdo y si en él participará Podemos. Todos los procesos unitarios cuentan con el apoyo y el impulso de Izquierda Unida, la formación que más hace siempre por llegar a acuerdos y la que tiene mayor implantación territorial. En las elecciones en Castilla y León existe el convencimiento de que si Podemos no entra en una ecuación de unidad, el partido de Ione Blarra y de Irene Montero volverá a ser una fuerza extraparlamentaria.

Si los partidos a la izquierda del PSOE quieren tener alguna posibilidad de aumentar unos escaños, que va a necesitar ante las perspectiva de descenso electoral del PSOE deben comenzar a trabajar

El debate sobre la creación de un frente amplio de izquierdas de carácter plurinacional propuesto por el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufián, ha venido a remover más las aguas a la izquierda del PSOE -quien tambien tendría que hacer su trabajo para no perder muchos escaños- y ha tirado esa piedra sin concretar la forma que tendría ese frente amplio, aunque la ha asentado sobre dos principios elementales al pedir a los partidos que actúen “con más cabeza y menos pureza”, para dejar a un lado las luchas intestinas que tan bien se le da librar a la izquierda y al adveertir que “Si no nos ponemos de acuerdo, nos van a matar por separado políticamente”.

La propuesta de Rufían ha cosechado tantos partidarios como detractores, comenzando por muchos dirigentes de su partido que recelan de ella y no la ven útil para sus intereses, al igual que otros partidos nacionalistas y otros más que quieren ver quienes se suman a esa iniciativa no vaya a ocurrir que los votos que pudieran captar por un lado se les fueran por otro por compartir proyecto con según qué formaciones. En cualquier caso el partido más interpelado en este proceso de unidad vuelve a ser Podemos, que se ha declarado incompatible con Sumar y con el Gobierno y que si concurre por separado en las elecciones, comprobará sin lugar a dudas cual es su suelo electoral, y si se le hunde, solo le quedará clamar en el desierto sobre su pureza ideológica.

Si los partidos a la izquierda del PSOE quieren tener alguna posibilidad de aumentar unos escaños, que va a necesitar ante las perspectiva de descenso electoral del PSOE deben comenzar a trabajar, a la vuelta del verano, en la iniciativa de Rufián, en la de Sumar o hacer caso a Izquierda Unida.

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