Faílde

CAMPO DO DESAFÍO

Publicado: 03 oct 2026 - 03:10
Opinión en La Región
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La relación entre Ourense y Tui ha tenido, desde antiguo, la fluidez que proporcionan los caminos naturales. Aquellos que nos llevan y traen sin demasiada impedimenta ni premeditación. De Ourense a Tui, y viceversa, han bajado los bocoyes de vino del Ribeiro y han ascendido los salmones. Las cartas de Diego Sarmiento de Acuña, primer conde de Gondomar, de cuyo fallecimiento se cumplen ahora 400 años, dan cuenta del mucho aprecio que aquellos vinos tenían en la corte de Jacobo I y, más recientes crónicas periodísticas, sitúan ejemplares del tenaz Salmo salar de Linneo a la vista de las murallas romanas de Lugo.

Los viajes en una u otra dirección y siempre con el Miño como hilo conductor, no solo ha justificado la mera finalidad comercial. También han viajado los artistas. Ourense y Tui, poderosas sedes obispales, han dado tradicional protección a numerosos artesanos y artistas. Antón o Antonio Faílde (Ourense, 1907-1979) encontró en la silenciosa ciudad fronteriza, un lugar donde dejar amplio testimonio de su arte. Será en el Pazo de San Xosé de Vista Alegre, en la parroquia de Randufe y a la vista del Miño y Valença, donde Faílde entregó en 1957 un soberbio cruceiro y catorce piezas de un Vía Crucis para la capilla. Se cuentan entre lo más significativo salido de su mazo y cincel, en el mismo año que sería nombrado académico de Bellas Artes de San Fernando.

Las tareas agrícolas representadas son una pastoral evocación del antiguo mundo asomado al Miño. También, la de un escultor de natural expresión popular.

No he logrado documentar esta presencia de Faílde en Tui. Es cierto que, ya en su primera exposición de 1950 en Foto Club de Vigo, obtuvo un notable éxito que le granjearía una fiel clientela olívica. Quizá este éxito le llevara a recibir los encargos para Tui. En cualquier caso y ya en 1968, entregará un magnífico relieve en granito rubio para el nuevo Parador de San Telmo. Se trata de un friso, titulado Mundo rural y también Gente de campo, que representa un grupo de figuras humanas en posición frontal, solo roto el hieratismo del conjunto por los niños y animales domésticos del primer plano.

Aguas arriba del Miño, en Ourense, Faílde dejó algunas, no muchas, piezas de su arte. Muy cerca de la capilla de los Remedios, ante el Campo del Desafío y el Puente Mayor, se encuentra el hermoso bajorrelieve dedicado al mundo del trabajo. Fue un encargo de la Cámara Agraria provincial, en 1961, cuyo destino era el Pabellón de Ourense en la Casa de Campo de Madrid. Faílde precisó, de Trasalba, el granito y el consejo de Otero Pedrayo para una obra de ocho metros de largo por tres de alto. Las tareas agrícolas representadas son una pastoral evocación del antiguo mundo asomado al Miño. También, la de un escultor de natural expresión popular.

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