José María Eguileta Franco
DIARIOS DO PASADO
Escavacións arqueolóxicas nas orixes de Ourense: as Burgas
CRÓNICAS DE INVIERNO
Todas las miradas puestas sobre la belleza de la actriz Andrea Duro, algunos la recordarán aún por su papel en la serie Física y Química. Desde el photocall del Real Teatro del Retiro, en Madrid, en la presentación del 29º Festival de Málaga, la muchacha exhibió grandes sonrisas y, según me informan los expertos, un elegantísimo vestido gabardina de Sportmax de color negro. Anda la prensa inquieta en su presencia porque acaba de anunciar que se casa, pero alertan los cronistas que lo hará con un “novio misterioso” al que a veces se refiere como “maridito”. Esto demuestra el “prensacentrismo” de los cronistas rosas, porque al leer algo así, el lector puede pensar que Andrea se casa con un marido sorpresa, uno al azar, pero lo cierto, según he podido averiguar, es que la chica lo conoce perfectamente, tan solo es misterioso para los periodistas. Un alivio, la verdad.
Ser reina te permite cosas que la vida solo reserva a los reyes. El caso más próximo tiene que ver con los pantalones de la Reina Letizia esta semana, en la audiencia con una representación de la Fundación Occident y con los premiados de la 7.ª edición de los Premios a la Investigación Jesús Serra en el palacio de la Zarzuela. La reina llamó la atención con su pantalón gris “de oficina”, dejando la sensación de estar jugando al límite: demasiado oficinista para ser reina, demasiado reina para ser una simple oficinista. Pero lo importante: al parecer, la reina ha recuperado estos pantalones que utilizó hace ya diez años. Aunque no lo creas hay tipos en la prensa rosa que anotan lo que lleva puesto cada famoso cada día y van comparando una y otra vez hasta encontrar estas coincidencias. Cosas de reinas. Si me pongo yo unos pantalones de hace diez años parecería Don Pimpón, aquel de Barrio Sésamo.
Ha recibido un montón de críticas la artista y aristócrata Lulu Figueroa, hija de Álvaro Figueroa Griffith –conde de Romanones-, por su particular interpretación del vestido en sintonía con el film en la premiere de “Cumbres borrascosas”. Casi todos los invitados que acudieron al estreno en Madrid el pasado miércoles optaron por una cosa que ahora llaman “method dressing” y que consiste en que los actores se visten como los personajes de sus películas; en su versión extendida, cualquier famoso que acude a un estreno puede también inspirarse en el estilo del film para elegir su ropa. Es cierto que Lulu Figueroa se vino arriba rizando el rizo del vestuario de época, pero también lo es que al menos no iba como Nira Osahia, por ejemplo, que aunque iba muy mona, pasó del “method dressing”, y al ver las fotos parece un pulpo borrascoso en la cumbre de un garaje.
La actriz Rossy de Palma también se dejó ver por el photocall del Real Teatro de Retiro, en lo del Festival de Málaga, y allí le hicieron una pregunta trampa: “¿Cómo vas a celebrar San Valentín?”. Claro, preguntar a eso a una famosa que en teoría no tiene pareja es de sabueso de periódico neoyorquino de los años 20. Rossy de Palma tiene la ventaja de que a menudo se hace la loca, que siempre he pensado que es una pose, aunque quizá también esté como las maracas de Machín, no lo sé. La tipa se ha marcado una reflexión carente de sentido durante tres minutos, hablando de que es “muy regalona” y que le encanta hacer regalos, para concluir que este año no va a hacer regalos, que prefiere que se los hagan a ella. Terminado el lisérgico razonamiento, dijo “Así que estoy en este plan”. Y fuese. Diez sobre diez riéndose de periodistas cursis preguntando bobadas sobre San Valentín. Ahora que saquen conclusiones si pueden.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
José María Eguileta Franco
DIARIOS DO PASADO
Escavacións arqueolóxicas nas orixes de Ourense: as Burgas
Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
La vida a remojo
Isaac Pedrouzo
¡ES UN ANUNCIO!
Olor a Brummel
Itxu Díaz
CRÓNICAS DE INVIERNO
A favor del derecho a reírse del reportero rosa
Lo último