Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
El calendario, almanaque o cualquier otro nombre que adopte está de moda cada inicio de año. Esta publicación es un clásico en los hogares, adornado con fotografías familiares entrañables; pero hay opciones que se ponen las botas para llamar al instinto solidario 2025. Encontramos versiones con bomberos y policías mostrando sus músculos fuera de servicio, imágenes de señoras ligeras de ropa, gatos y perros protagonizando la publicidad de panaderías, y paisajes de distintos puntos geográficos que compiten con deportes, viajes, gastronomía, cine y temas literarios o artísticos.
El uso del calendario habla de los tiempos en los que estamos. Los de bolsillo, a pesar del auge tecnológico, no han dejado de tener vigencia y son los más elegidos por las empresas y negocios para entregar a sus clientes. Tiene la ventaja de poder incluir una buena imagen en su portada. Pensando en el lugar de trabajo, los hay de sobremesa y los más amplios de miras lo cuelgan en la pared. Estos tienen un mensaje único para ser visualmente atractivos y que no cansen al lector. Y en la parte inferior o faldilla queda un espacio para realizar anotaciones. Pero es la atracción del imán la que también ejerce su magnetismo a la hora de esta elección. Desde que surgieron se convirtieron en los preferidos de muchas empresas y marcas por su practicidad y funcionalidad. Se pueden pegar en cualquier superficie metálica y permanecer allí por mucho tiempo. Deben ser estéticamente atractivos para que no sature la vista ni choque con el diseño de los ambientes.
Los hay seguidores de la alfombrilla del ratón, teniendo de esta forma todos los días al alcance y dándole una doble función. Pero, por si no lo sabe, el calendario marítimo es el que presenta una amplia oferta. Contiene tres meses a la vista, el mes actual, el anterior y el posterior. Un marcador de día para desplazar en forma lateral y vertical. Señala feriados nacionales e internacionales. Ideal para quienes se organizan por número de semana en empresas de logística, navieras, viajantes, camioneros o visitadores médicos.
Es en este momento cuando nos reencontramos con nuestras aspiraciones y expandimos nuestras expectativas con el firme propósito de alcanzarlas
Cada calendario es un reflejo de los gustos y costumbres de quienes lo tienen oculto o lo cuelgan en sus paredes, convirtiéndose en ventana a sus vidas y aspiraciones para el año que comienza. Como ven, elegir calendario o almanaque en este principio de año contribuye a definirnos. En esta apertura anual, la vida nos invita a reflexionar sobre nosotros. Es en este momento cuando nos reencontramos con nuestras aspiraciones y expandimos nuestras expectativas con el firme propósito de alcanzarlas. Hacer balance mientras miramos hacia nuevas oportunidades supone una renovación de energías y el nacimiento de nuevos desafíos. Degustar la vida implica mucho más que un simple repaso; es un acto profundo de contemplación y compromiso continuo con nuestro crecimiento personal.
La Tierra tarda 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos en dar una vuelta completa al sol
Un año en la Tierra dura aproximadamente 365,25 días, y es este pequeño excedente el que nos obliga a añadir un día extra al calendario cada cuatro años. La Tierra tarda 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos en dar una vuelta completa al sol.
Julio César introdujo el Juliano que más tarde pasó a ser reemplazado por el calendario Gregoriano, que es el que nos rige bajo el nombre del papa Gregorio XIII. Es el calendario más preciso y se utiliza en la mayoría del mundo; pero aun así, el desajuste anual es de 26 segundos. Dentro de 3.300 años se deberá añadir un día más para ajustar el calendario. Feliz 2025.
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