Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
CLAVE GALICIA
El marmitero más fiable del foro envió un mensaje pasada la media noche y sólo toca a la pantalla cuando el asunto es importante: “Se está muriendo el teniente coronel Antonio Tejero Molina. No se cree que pase de esta noche. Está en Valencia en casa de su hija”. El aviso de la agonía del frustrado y nunca arrepentido golpista se agradeció con un escueto “vaya” por no saber qué contestar, el periódico en la rotativa y mentalidad de imprenta.
Bajo la luz de la mañana y tras el jabón por el acierto de sus alertas para despejar la sospecha de ingratitud, vino al caso preguntarle por los movimientos de Vox en la única comunidad sin representación institucional, tras la renuncia de su única concejala en Avión, al hilo de un encuentro por el centro de A Coruña con una de las caras más visibles de la ultraderecha sin que nadie reconociese al personaje.
Es el diputado que se inflama y golpea el micrófono al acabar sus intervenciones en el Congreso
El diputado José María Figaredo caminaba por la calle Olmos el viernes pasado al mediodía. Su inconfundible gorgoriteo avisó por la espalda. Aminorar la marcha, facilitar el adelantamiento, acomodar la cámara en la boca de la mochila y sintonizar la oreja fue instintivo. El chófer de anécdotas sólo tenía que seguir a ese coche, a los dos tipos que acababan de pasar, el diputado con las manos en los bolsillos del pantalón, el acompañante con un ordenador bajo el brazo. La libreta sólo pudo sacar que Figaredo iba cascando algo de “Alvise” y “la PSOE”. Una pareja amagó el gesto de no sé de qué me suena, pero los que se lo podían aclarar siguieron con paso de llegar tarde al garito de la calle San Andrés en el que acabaron entrando. Abel Caballero no hubiese desaprovechado el contacto visual.
Es el diputado que se inflama y golpea el micrófono al acabar sus intervenciones en el Congreso, hubo que aclararle más tarde a la dueña de una mercería que se coló en la única foto en la que podría verle la cara. “Ah, ya caigo, pues no me lo pareció; te vi con la cámara y me crucé por la broma”, reaccionó al etiquetarlo de sobrino de Rodrigo Rato. “Pero estos aquí nada, vendría de turismo”, concluyó de oído la mercera. “Pienso que están preparando el terreno, ahora están crecidos y el de A Coruña se mueve mucho”, apostó ayer el marmitero. “ Y si vino a asesorarse para montar un garito como Pablo Iglesias”, apuntó el tabernero ilustrado. “Aquí no salen ni de coña”.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último