Hacienda no somos todos

Publicado: 15 jul 2026 - 03:10
Opinión en La Región
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La Agencia Tributaria se ha ganado a pulso la fama de ser implacable. Basta un error, una discrepancia o un retraso para que cualquier ciudadano reciba un requerimiento, una sanción o una inspección. Esa severidad, que debería ser garantía de igualdad ante la ley, se resquebraja cuando desaparece si se trata de personas cercanas al poder. La comparecencia el pasado lunes en el Senado de la ex responsable de la Agencia Tributaria sembró una duda profundamente inquietante. Según explicó, el hecho de que nunca se investigara a Julio Martínez, supuesto testaferro del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, pudo deberse a que alguien lo sacó de las listas de control. Si semejante afirmación fuera cierta, no estaríamos ante un simple fallo administrativo, sino ante una gravísima quiebra de la neutralidad institucional.

Hacienda llegó a remitir a la jueza un documento sin membrete en el que sostenía que todo estaba en regla. Sin embargo, los informes de la UCO revelaron circunstancias que, como mínimo, merecían un examen mucho más riguroso"

Lo preocupante es que no parece un episodio aislado. Lo vimos con la evasión millonaria del IVA en lo que luego fue el caso Hidrocarburos aún en investigación judicial. También en el caso David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. Hacienda llegó a remitir a la jueza un documento sin membrete en el que sostenía que todo estaba en regla. Sin embargo, los informes de la UCO revelaron circunstancias que, como mínimo, merecían un examen mucho más riguroso. Entre ellas figura la justificación de una residencia fiscal en Portugal, la intervención de altos cargos de la Diputación de Badajoz en gestiones ante la Hacienda portuguesa y la posterior advertencia de que debía tributar en España por percibir aquí sus ingresos. Para su justificación se llegó a presentar como domicilio un hotel, una circunstancia que difícilmente aceptaría la Agencia Tributaria a cualquier otro contribuyente. Más tarde se supo también que residió durante un tiempo en el Palacio de la Moncloa.

Las dudas tampoco desaparecen si hablamos de Begoña Gómez. El presidente asegura que su esposa no ha ganado ni un euro con sus actividades. Resulta difícil creer que una persona desarrolle durante años diversas actividades profesionales sin obtener rendimiento alguno y que esa situación no despierte el más mínimo interés sobre su situación fiscal. ¿También fue apartada de las listas? Y, si así fuera, ¿quién tomó esa decisión? Porque hablamos de la credibilidad de una institución esencial para el funcionamiento del Estado. Año tras año se nos repite que “Hacienda somos todos”. Sin embargo, episodios como estos alimentan la sensación de que no es así. De hecho, en esta última campaña se han enviado decenas de miles de cartas a contribuyentes anónimos y caerán inspecciones por miles de motivos. Los contribuyentes cumplidores son los perjudicados, pero por encima lo es el propio Estado de derecho, ya que la igualdad ante la ley deja de ser un principio si depende de quién figure -o de quién desaparezca- de una lista.

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