Historia nacional de la infamia

VÍA DE SERVICIO

Publicado: 26 jun 2026 - 04:50
Opinión de Fernando Lusson.
Opinión de Fernando Lusson. | La Región

La sensación que deja la comparecencia en el Congreso de Pedro Sánchez para dar explicaciones por los casos de corrupción que afectan al Gobierno y al PSOE es la del día de la marmota, con la desazón de que los enfrentamientos entre el jefe del Ejecutivo y el líder de la oposición ha sido una repetición de argumentos manidos sobre cuál de los dos es más corrupto y quién de los dos es más inútil para poner freno a la corrupción y para regenerar la democracia dado el pasado de cada uno de ellos, por los casos que les han rodeado o la respuesta que han dado cuando han debido darla.

Los llamamientos a la dimisión o la convocatoria de elecciones realizadas por muchos de los grupos parlamentarios han sido desatendidos por Sánchez, lo mismo que Feijóo ha rechazado la posibilidad de presentar una moción de censura. ¿En qué punto se encuentra la vida política española tras esta sesión parlamentaria, la sentencia de Ábalos y la defensa de Sánchez a Zapatero y su esposa? En el mismo en que se encontraba desde que se han desatado las investigaciones sobre los casos de corrupción del entorno del Gobierno y del PSOE. Pedro Sánchez no ha dado ninguna explicación sobre el caso Ábalos más allá de negar cualquier conocimiento de las andanzas de su “número dos” y reiterar la condena de la corrupción. Sin más, sin ninguna propuesta. Menos mal, porque sabe perfectamente que nada de lo que proponga, como ya hizo el año pasado, tendrá la validación parlamentaria. Se ha ahorrado el brindis al sol.

Sánchez y Feijóo han pasado revista a la historia nacional de la infamia de la corrupción de cada uno de ellos y la de Vox, el último partido en llegar a las sospechas de actitudes corruptas, como han denunciado los dirigentes purgados por Santiago Abascal. La imagen que queda del país es desoladora, no solo porque el PP pretende crear la sensación de corrupción generalizada, y califique a Sánchez como el “nexo corruptor” sino porque Sánchez, no logra recomponer la mayoría de la investidura y la acción de gobierno se encuentra en estado de coma.

España tendrá un Gobierno limpio, ha asegurado Feijóo, cuando llegue al Gobierno y puso como aval su vida y gestión en Galicia, aunque su llegada a la Xunta estuvo plagada de campañas falaces sobre su predecesor, o que mire hacia otro lado cuando la corrupción la protagonizaba y la protagoniza el PP, -con referencias de Sánchez al novio de Isabel Díaz Ayuso-, en las comunidades autónomas donde gobierna, de Madrid a Andalucía pasando por la Comunidad Valenciana. Feijóo no ahorró insultos hacia Sánchez y este tampoco dudo en desprestigiar al líder popular. El recurso al “y tu más” fue rechazado por muchos portavoces que, como la de Sumar, Verónica Barbero, afirmaron que “las cloacas no se combaten con más cloacas”. Gabriel Rufián y la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, insistieron en el “para qué” continuar la legislatura si no hay una hoja de ruta, que debe pasar por la presentación de los Presupuestos. El primer acto electoral de la próxima campaña, según Ione Belarra. Sin citarlo de forma expresa, el lawfare sobrevoló algunas intervenciones.

Lo que queda tras el debate en el Congreso es tristeza, desánimo, desesperanza, dudas sobre el futuro de la regeneración ética y democrática si los mismos actores -Sánchez y Feijóo, más Abascal- que se insultan y menosprecian siguen protagonizando la vida política dada la bajeza moral con la que se comportan todos ellos.

Contenido patrocinado

stats