Es la hora de la solidaridad

Publicado: 20 ene 2026 - 07:05
Pilar Cernuda
Pilar Cernuda | La Región

La madurez de los políticos se conoce cuando se bajan del pedestal y se convierten en ciudadanos. Ciudadanos que en momentos especialmente difíciles demuestran que sienten como el resto de los mortales. Y que ante una tragedia como la que está viviendo España se solidarizan con las víctimas y tratan de acudir al lugar de los hechos para transmitir directamente su abrazo sincero a quienes viven una pesadilla que les ha dejado rotos, hundidos. Por lo que han sufrido ellos mismos, y por lo que han sufrido familiares y amigos.

Es la hora de ofrecer hombro, palabras de consuelo y dejar de lado la política. Aquel que aproveche esta tragedia para buscar culpables, desgastar al adversario, cuestionar su comportamiento y sacar a la luz sus errores, si los tuviera, merece tanto desprecio como el que, a sabiendas, no se preocupó por ejercer con rigor sus responsabilidades profesionales, si efectivamente se diera el caso.

Estamos ante una de las mayores tragedias ocurridas en España en los últimos años, tiempo por desgracia de muchas tragedias, la última la dana. Donde el comportamiento de la peor izquierda dejó mucho que desear, ansiosa para lanzar acusaciones contra las autoridades del PP. Que cometieron errores, sin duda, pero personalidades del Gobierno central y de los partidos socios no tuvieron ni siquiera la decencia de mostrar una mínima empatía hacia las víctimas y dejar las rivalidades políticas para más tarde.

Esperemos que en esta ocasión el PP no imite esa posición innoble y muestre apoyo a los afectados por el accidente, en lugar de intentar capitalizar políticamente las brutales consecuencias personales de un drama que conmociona a los españoles. El ejemplo de los habitantes de Adamuz, que se volcaron en asistir a los heridos y ofrecer todo lo que tenían a su alcance para paliar los efectos devastadores de la tragedia, debe ser el referente de cómo comportarse.

Pedro Sánchez, Juanma Moreno y Feijóo han estado a la altura al desplazarse de inmediato al escenario del accidente para expresar su apoyo a las víctimas. Los reyes han regresado de Atenas, donde asistían al entierro de su tía la princesa Irene, para acudir cuanto antes a Córdoba y Adamuz. Ojalá esa actitud tenga prolongación en los próximos días. Y si surgen voces tratando de sacar tajada partidista en estas semanas electorales, que sus jefes les exijan silencio.

Aunque no sea más que por respeto a las víctimas, que no merecen que la política española se haya convertido en un escenario de acusaciones mutuas que no hacen ningún favor a nadie. Y que lleva a pensar que España se ha convertido en un país en el que abundan políticos que ante grandes tragedias sacan lo peor de sí mismos: dan prioridad a destrozar al adversario en lugar de abrir los brazos para acoger en ellos a quienes necesitan, por encima de todo, consuelo.

Ya habrá tiempo de conocer la causa de accidente. Ahora lo que toca es serenidad, solidaridad y sensibilidad.

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