India-Pakistán, el termómetro es el críquet

Sueños de Olimpia

Publicado: 02 jun 2025 - 08:41 Actualizado: 02 jun 2025 - 08:43
Los ministros pakistaní Nawz Shariff e indú Vajpayee se saludan antes de un partido.
Los ministros pakistaní Nawz Shariff e indú Vajpayee se saludan antes de un partido. | La Región

Una de las pocas cosas buenas que legó el colonialismo inglés -que todavía se permite criticar al español- fue el críquet. Un deporte que causa pasión en Asia.

Su grado de asimilación fue tal que, al igual que otros deportes, se usa como medio de distensión entre naciones enfrentadas. Es el caso de India y Pakistán, dos países en coflicto desde 1947, cuando el Reino Unido acordó un desastroso reparto de la colonia.

Tras la primera guerra indo-pakistaní por la región de Cachemira (1947-1949) el primer intento de apaciguamiento sucedió en 1952. Ambas partes encontraron en el críquet el aglutinador de las comunidades indú y musulmana.

Entre 1962 y 1977 sucedieron otras dos guerras que cortaron la relación. De nuevo fue el críquet un bálsamo. En 1978, mediante una gira del equipo indio en Pakistán.

Entre 1980 y 1990, ambos países acordaron un campo neutral. Primero en los Emiratos Árabes y después en Canadá, bajo el lema ‘Copa de la Amistad’. El problema fue el mal perder de las aficiones. Cada encuentro era una cuestión de honor y recriminaban la derrota a sus jugadores.

Tras la cuarta guerra (1999) que canceló toda actividad, el primer ministro indio Atal Behari Vajpayee reanudó el juego en 2003, con un doble encuentro en cada país y presencia de autoridades en el palco.

Desde entonces, el críquet es el termómetro de la relación. Si impera la paz, ambos países acceden a visitar al vecino y medirse con deportividad en competiciones internacionales.

Si impera la guerra, ambos se niegan a jugar en terreno hostil. En 2023, India obligó al traslado de la Copa Asia de Pakistán a Sri Lanka. Este año podría repetirse la situación. Que el juego se imponga al odio.

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