Julio de 1936, el fin del Madrid “republicano”

SUEÑOS DE OLIMPIA

Publicado: 03 ago 2026 - 05:50
Alineación del Madrid Football club en el último partido antes de la Guerra Civil.
Alineación del Madrid Football club en el último partido antes de la Guerra Civil. | La Región

Se cumplen 90 años del comienzo de la Guerra Civil española. La capital fue un escenario clave y el uso del “Madrid foot-ball club” (hoy Real Madrid) reflejó la gran politización del deporte.

En la II República, el Madrid FC fue un equipo potente. Acabó la temporada 1935-1936 campeón de Copa y subcampeón de Liga, con 9 de sus futbolistas en la selección española.

Rafael Sánchez-Guerra presidía la entidad desde las elecciones de 1935. Mano derecha del presidente Alcalá Zamora, había izado la bandera tricolor en el Ministerio de Gobernación durante la proclamación de la República (1931).

Fervoroso madridista, había evitado la expropiación municipal del estadio de Chamartín, gracias a lo cual se ganó la confianza de los socios del club. Planeaba un gran crecimiento económico y deportivo, con un pujante Santiago Bernabéu entre sus directivos.

El dinero del club se destinó a la guerra y Chamartín, para el entrenamiento (pero solo de milicianos).

El general Emilio Mola lideró un golpe de Estado, el 18 de julio de 1936, al que Franco se añadió a última hora. Pretendía instaurar un Directorio Militar, dirigido por el general Sanjurjo, para restablecer el orden en un país sumido en el caos, eliminar al Frente Popular y mantener (inicialmente) la República. El golpe fracasó. El país se partió en dos y aquí comenzó la Guerra Civil.

Madrid era zona republicana, pero pronto las milicias armadas de la UGT y CNT tomaron el poder de la ciudad y comenzaron a perseguir, encarcelar o ejecutar a todo aquel sospechoso de ser enemigo.

El Madrid CF fue incautado por la Federación Cultural Deportiva Obrera. Sánchez-Guerra fue depuesto por el comandante socialista Juan José Vallejo. El dinero del club se destinó a la guerra y Chamartín, para el entrenamiento (pero solo de milicianos).

La tragicómica liberación del divino Zamora

Ricardo Zamora, durante una milagrosa parada en la final de Copa del 1936.
Ricardo Zamora, durante una milagrosa parada en la final de Copa del 1936. | La Región

La estrella de aquel Madrid republicano y de la selección fue el portero Ricardo Zamora, apodado ‘el divino’, por sus milagrosas paradas. 1936 fue el año de su retirada. El día del golpe se hallaba en la capital.

Pese a su fama y prestigio, Zamora escribía crónica deportiva en el diario católico “Ya” y eso suponía condena de muerte para la extrema izquierda. Se expropiaron sus bienes y trofeos, fue detenido y encerrado en la prisión Modelo.

Allí pasó meses angustiosos, pendiente del pelotón de fusilamiento. Contaba con el respeto de presos y carceleros y una campaña de futbolistas en su apoyo. También con el odio de los comunistas.

Entonces apareció un ángel vestido de diablo. El poeta malagueño Pedro Luis Gálvez era un bohemio salvaje y extorsionador. Miembro de la CNT anarquista, se paseaba por Madrid con un mono azul, dos pistolones al cinto y un fusil al hombro.

Casualmente, reconoció en la Modelo a Zamora. Lo sacó a un balcón del recinto y colmó de loas en público, exigiendo su liberación como “héroe del pueblo”.

No se le conoció mando ni autoridad. Menudeaba por las checas y cárceles milicianas presumiendo de líder y temido revolucionario. Se piensa que solo era un disfraz, una fachada. Un pasaporte de supervivencia. Está demostrado que Gálvez salvó a muchos colegas perseguidos. Incluso ocultó en su casa al escritor Ricardo León.

Casualmente, reconoció en la Modelo a Zamora. Lo sacó a un balcón del recinto y colmó de loas en público, exigiendo su liberación como “héroe del pueblo”.

Fuese por esta disparatada intervención o no, Zamora fue liberado dos días después. Muy agradecido, le dedicó una foto.

Gálvez la presentó ante un tribunal, detenido tras la guerra. León y Zamora intercedieron en su favor, pero fue ejecutado en 1940.

El divino lamentó siempre no corresponder al loco poeta que le salvó la vida.

Contenido patrocinado

stats