Llamó al padre y también pitó en el control

CLAVE GALICIA

Publicado: 03 oct 2025 - 05:30
Opinión en La Región
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Las ráfagas de luces en el retrovisor abrían el camino por la A-6 de un todopastilla deportivo con prisa. La fila de coches que se disponía a adelantar la caravana de camiones se mantuvo en el carril de la derecha o regresó al sentir los bocinazos, pero el que la encabezada ya había asomado el morro sin poner intermitente y continuó con la parsimonia de los que piensan "ya parará". Caso práctico y en directo de siniestro por alcance, como avisan las señales de tráfico en los puntos en los que los camioneros sufren para mover el tonelaje. Física.

El frenazo del todopastilla se llevó un buen sueldo en neumáticos por el rastro en el asfalto. Primero se fue hacia la derecha para no embestir al utilitario que continuaba el adelantamiento a velocidad de camión sin carga. A centímetros de acabar debajo de las dos grandes ruedas regresó al carril izquierdo, controló la situación y se cobijó a la derecha para pasar el susto.

Hasta que el primer coche emprendió el adelantamiento y los demás fueron detrás, viendo al pasar la cara desencajada del cincuentón que pilotaba el todopastilla.

El escalofriante zigzagueo hizo que los que circulaban detrás aminorasen la marcha. Los camiones comenzaron a ordenarse en carretera según la carga y la potencia para moverla mientras los coches se mantenían en tranquila romería a San Froilán. Pasado el apuro, la situación cambió a cómica. Hasta que el primer coche emprendió el adelantamiento y los demás fueron detrás, viendo al pasar la cara desencajada del cincuentón que pilotaba el todopastilla.

Kilómetros después, en la radio informaron de que un hombre de 64 años falleció y otros dos resultaron heridos en un accidente entre dos camiones que transportaban aluminio y una furgoneta en el corredor Santiago-Noia a la altura de Brión. Y este finde toca San Froilán, viene a la cabeza al pasar por Lugo, pero en Brión no estaban de fiesta. Es la carretera. "No, son los genes", corregiría un buen colega aportando un ejemplo: "Un camarero de A Coruña solía conducir algo calzado para regresar a casa. Nunca le había pasado nada, pero un día en el paseo marítimo aceleró con el semáforo en ámbar, la municipal iba detrás y lo paró. Dio positivo, por supuesto, y despertó al padre, que vivía a unos 500 metros, para que le llevase el coche. Le hicieron el control y también pitó. Una gran familia". Todopastilla.

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