La lotería electoral

TRAZADO HORIZONTAL

Sorteo del gordo de la política. La mayoría absoluta es el premio contra la dependencia de otras siglas.

Publicado: 28 dic 2025 - 07:05
Feijóo celebra junto a Guardiola la victoria electoral en Extremadura.
Feijóo celebra junto a Guardiola la victoria electoral en Extremadura. | Europa Press

Esto no es una inocentada ni un análisis del mensaje navideño del rey. Que las elecciones las carga el diablo es tan sabido como que las armas también las cargan el demonio y los bombos de la suerte. A veces la coherencia para empujar un liderazgo nacional no es directamente proporcional a la lógica de la congruencia política, de forma que adelantar las elecciones en Extremadura porque Vox bloqueó los presupuestos ha beneficiado fundamentalmente a los de Abascal, ha consolidado a Guardiola y Feijóo como pareja de hecho sin más siglas que su propia marca personal y ha hundido al PSOE como verdadero artífice del abuso democrático del sanchismo y su explotación permanente del fango, el muro y el miedo a la extrema derecha. El pobre Miguel Ángel Gallardo es otra víctima más de Pedro el terrible, como lo serán Pilar Alegría en Aragón, Carlos Martínez en Castilla y León o María Jesús Montero en Andalucía, por seguir el orden cronológico del calendario de autonómicas que nos espera en 2026. Sin embargo, el PP no termina de dar con la tecla para desprenderse de ese lastre ideológico y comodín sanchista de agitación del miedo a la derecha extrema en el que se ha convertido Vox. Hay algo en el PP que no termina de rular, además de la fragmentación y el tremendo aparato de propaganda mediática que atesora el sanchismo okupa y aforado. Ese conservadurismo electoral de la última semana de campaña, renunciando a debates televisivos y limitando al máximo el riesgo de daños mediáticos debe hacérselo mirar el equipo de Feijóo, porque como demuestran las elecciones generales de 2023 o las recientes de Extremadura se produce una desmotivación de la movilización y un apagón de esperanza e ilusión que cercena las aspiraciones mayoritarias del Partido Popular.

La lotería electoral no es una ciencia exacta como las matemáticas y siempre está sujeta a factores externos sin atenerse a una perfecta regla de tres; a una ecuación con el resultado seguro de una victoria por mayoría absoluta. Quizás contra esa maldición popular, mermada sin duda por la insalvable concurrencia de siglas y el reparto de voto, sólo se puede combatir con más valentía y riesgo, pues hasta el momento depara a nivel nacional la frustración de no poder gobernar España y a nivel autonómico la dependencia de Vox como guardián favorecedor de la pinza y los intereses sanchistas. Las cabezas pensantes del Partido Popular están en su derecho de decir que la solución no es fácil, y es verdad. Pero por decirlo de una manera simple, quien no arriesga no gana nunca del todo, es decir, que la lógica de una Galicia sin Vox no se corresponde en la contienda nacional o en la mayoría de las comunidades autónomas.

“No parece que las mayorías absolutas se puedan abrir paso en territorios que no sean Madrid o Cataluña”

En este sudoku en el que se ha convertido la política española, no parece que las mayorías absolutas se puedan abrir paso en territorios que no sean Madrid o Cataluña, de forma que confrontar entre afines sólo beneficia a Pedro y su tropa. Vox se siente cómodo porque su estrategia de salirse de los gobiernos autonómicos le funciona, pues nunca asume responsabilidades como en el caso de la pandemia, la dana o los incendios. Pero al PP le incomoda profundamente esa dependencia para alcanzar mayorías de gobernabilidad, lo cual siempre supone una baza electoral para el socialismo tradicional, por muy en horas bajas que se encuentre por culpa del saqueo sanchista al espacio electoral socialdemócrata. Es lo que tiene la lotería política, que te puede tocar, o no, como la lotería de Navidad o la próxima de El Niño. Pero ante un adelanto de las elecciones generales, no se disipa el peligro de que Sánchez pueda reproducir la mayoría Frankenstein mientras Vox les reste al PP. Los cerebritos de la Moncloa están maquinando una fórmula que justifique una convocatoria sin la penalización de la corrupción y el acoso sexual. Y esa fórmula podría consistir en hacer coincidir las generales con las andaluzas, o provocar el desgaste del PSOE en las autonómicas para beneficiar al sanchismo en unas posteriores elecciones generales. Es decir, convertir el castigo sucesivo del PSOE en un salvoconducto electoral de Sánchez en busca del aforamiento para combatir el horizonte judicial en el que está atrapado. Los expertos en demoscopia política saben que la propaganda consiste en aclimatar el ambiente electoral con el CIS y demás trucos para generalizar las culpas de la corrupción, el acoso sexual y los pactos con separatistas condenados, indultados y amnistiados de modo que el castigo se canalice sobre los gregarios y no sobre el líder supremo. Aunque lo que se ha visto en Extremadura es que ese castigo es para Pedro Sánchez en la esperanza de que escampe por olvido del votante, por resoluciones judiciales favorables o por los propios errores del PP multiplicados por la máquina del fango sanchista. Esa lotería electoral, sujeta al riesgo, el azar y las cloacas de la política es algo que Feijóo no puede controlar más allá de actuar sin complejos, con imaginación y sin temor al aparato fontanero del rival. Eso sin pensar en factores como el voto por correo o Indra como elementos de contribución a la lotería electoral.

El pobrecillo hablador

Miguel Ángel Gallardo, el malogrado líder y candidato del PSOE en Extremadura
Miguel Ángel Gallardo, el malogrado líder y candidato del PSOE en Extremadura | La Región

Miguel Ángel Gallardo, el malogrado líder y candidato del PSOE en Extremadura, se ha convertido en el protagonista político de la obra y revista de Mariano José de Larra ‘El pobrecillo hablador’. Gallardo ha terminado siendo, en efecto, el pobrecillo hablador del sanchismo extremeño, además del tonto útil en el enchufe del hermano de Sánchez por lo que está imputado. La derrota electoral sin paliativos de Gallardo y el PSOE hegemónico en Extremadura es imputable a Sánchez, pero es el pobrecillo hablador quien paga los platos rotos debido a una forma turbia de hacer política. Miguel Ángel Gallardo terminó sucumbiendo a su inevitable dimisión, de modo que será recordado como una fierecilla domada en el circo sanchista. En el PSOE no están todos a una, en contra de lo que predijo Lope de Vega en Fuente Ovejuna. En el fondo, Sánchez se está comportando con su partido y con sus esclavos ministros y candidatos como el perro del Hortelano, que no come ni deja comer. Es decir, está llevando a su partido a cuotas inaceptables de intrascendencia, intransigencia y bajeza que tarde o temprano le pasarán factura.

Mensaje incompleto

Rey Felipe VI
Rey Felipe VI | La Región

El tradicional mensaje navideño del rey ha resultado incompleto en el 50 aniversario de la Corona española. Hasta que Felipe VI, sin romper la neutralidad debida, denuncie la usurpación democrática que está viviendo España y normalice una monarquía parlamentaria constitucional que explicite el descontento social mayoritario de manera proporcional a los escándalos, la Corona no estará siendo representativa de la realidad del pueblo soberano. Hay motivos políticos, sociales y económicos como para que Felipe VI haga una mayor autocrítica del Estado sin molestar al monarca de la Moncloa que revisa el discurso. Porque además de cumplir la Carta Magna como árbitro de nuestra democracia, Felipe VI tiene la obligación de exteriorizar lo que es un grito a voces que impide la libre expresión de voto de los españoles llegados a este punto de corrupción, abuso y acoso sexual en el que se ha convertido el sanchismo. Bien por el Rey al alertar “por la crisis de confianza” e invocar la Transición, aunque no basta con introducir innovaciones estéticas en el mensaje de Nochebuena sin mención explícita de la corrupción. No molestar al poder puede molestar al pueblo soberano.

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