Miguel Servet

TAL DÍA COMO HOY

Publicado: 29 sep 2026 - 06:10
Miguel Servet.
Miguel Servet.

El que fuera una de las figuras más fascinantes y controvertidas del Renacimiento europeo. Miguel Servet, nació en Villanueva de Sigena, en el reino de Aragón, el 29 de septiembre de 1511. Pertenecer a una familia acomodada, le permitió acceder a una educación amplia. Desde joven mostró un gran talento para las lenguas, la teología y las ciencias naturales, lo que le llevó a estudiar en Zaragoza, Toulouse y posteriormente en París.

En su juventud se interesó por la teología cristiana y comenzó a cuestionar dogmas fundamentales de la Iglesia católica. Publicó en 1531 su obra “De Trinitatis Erroribus”, en la que negaba la doctrina tradicional de la Trinidad, defendiendo una visión unitaria de Dios. Estas posturas le enfrentaron no solo a Roma, sino también a los reformadores protestantes, que consideraban sus ideas heréticas.

Su pensamiento religioso le convirtió en un perseguido

A la vez, Servet destacó como médico. Estudió en la Universidad de París y ejerció la medicina con gran éxito, alcanzando fama en Lyon y Viena. Sus investigaciones en anatomía y fisiología lo llevaron a describir, por primera vez en Europa, la circulación pulmonar de la sangre, anticipándose en casi un siglo a William Harvey. Esta contribución científica, incluida en su obra “Christianismi Restitutio” (1553), pasó desapercibida en su tiempo por el carácter teológico del libro, pero hoy se le reconoce como un pionero en la historia de la medicina.

Su pensamiento religioso le convirtió en un perseguido. La Inquisición española lo condenó en ausencia, y tras huir a Francia y Suiza fue detenido en Ginebra, donde se encontraba bajo el dominio de Juan Calvino. Tras un juicio polémico, en el que se le acusó de herejía y blasfemia, fue condenado a morir en la hoguera. El 27 de octubre de 1553 fue ejecutado, con un ejemplar de su libro atado al pecho.

La figura de Miguel Servet ha quedado como símbolo del humanismo renacentista y del derecho a la libertad de conciencia.

Su vida encarna la tensión entre la fe, la razón y el poder religioso, y su muerte recuerda los peligros del fanatismo y la intolerancia. Hoy, Servet es recordado tanto por su valentía intelectual como por sus aportaciones científicas que abrieron camino al progreso médico.

Testificar

El origen de la palabra testificar es confuso, ya que hay varias versiones y en ninguna de las diferentes fuentes se ponen de acuerdo.

Vamos una a una:

Primera: la palabra proviene de testigo y ésta a su vez viene del vocablo íbero testiguar, derivado del latín testificare. Testificare está compuesto de testis (testigo) y facere (hacer). Se desconoce por qué el íbero no tomó testigo directamente de testis.

Como curiosidad, testículo viene de testiculus, compuesto de testis (testigo) y el sufijo culus, como diminutivo. Así que los testículos son los pequeños testigos.

Segunda: viene de estos pequeños testigos, el origen de testificar nos dice que su procedencia corresponde a que, a falta constitución o libro sagrado, los romanos juraban decir la verdad apretándose los testículos con la mano derecha, comprometiendo tan sensible parte si mentían, y que de esta costumbre romana procede la palabra testificar.

Tercera: en este caso religiosa, después de cada cónclave, cuando ya se había elegido el cardenal que sería Papa, y antes de que éste fuese nombrado definitivamente, era sometido a una prueba, realizada por otro cardenal, que era nombrado para tal misión. Esta prueba consistía en que éste último debía tocar los genitales al futuro Papa con la mano para testificar luego a los demás que éste era un hombre. Esto se hacía para evitar un posible fraude de elección de una mujer, que se haría pasar por el sexo contrario.

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