Sergio Otamendi
CRÓNICA INTERNACIONAL
Israel y la pena de muerte
CLAVE GALICIA
Hay pocos motivos para pisar Santiago si no es para mover un papel en la Administración autonómica, hacerle una visita al apóstol o cumplir con la manifestación. Una periodista que salía más que la noche picheleira comenta que lleva años sin perderse por la zona vieja y tiene que ir todas las semanas al Parlamento o a la tertulia de la TVG en San Marcos. Y si cae acto o expo en la Cidade da Cultura la vía de escape en coche es directa para Bertamiráns y otros dormitorios.
La salida desde la AP-9 al Gaiás ha sido la actuación más celebrada en una obra millonaria que sigue costando ver y entender. En la intimidad del aparcamiento, por el número de plazas ocupadas, intentaron pactar Pérez Jácome y Lage Tuñas, entonces secretario de organización del PSdeG, la Alcaldía y la Diputación de Ourense. La discreción fue pillada con foto, por lo que quizá no fuese tan pretendida por uno de los dos pero ilustra la sensación de páramo que tenía el otro y casi todos.
Un taxista comentó que la fiesta universitaria de los jueves compostelanos ahora se apura en la sala Pelícano de A Coruña. Los estudiantes regresan de reenganche en el primer tren de la mañana. La colega preguntó por la última vez que el chófer de anécdotas había aparcado por el centro. La boca soltó la toma de posesión de Alfonso Rueda como presidente de la Xunta, pero fue en San Domingos de Bonaval en 2024; la memoria apuntó que la última manifestación contra Altri salió de la Alameda y llegó al Obradoiro. Por una razón o por otra la plaza siempre está petada. Hasta que cae la noche y cierra el negocio, el que hay.
"Con certezas no sería necesaria la fe", dicen en un momento de la película “Cónclave” sobre las primarias a Papa en el Vaticano. La certeza es que Santiago obra el milagro de cada día multiplicando peregrinos por la fe en unos restos sin evidencias de apóstol que tienen mucho más mercado que, tal vez, los de Prisciliano. Los hoteles se quejan por un año de más camas libres, los vecinos de Fonseca por la gestión del chorro turístico. Raxoi propone aligerar aglomeraciones con una aplicación para acceder al templo como en el turno de la Compostela, el cabildo quiere la implicación de la Xunta y la reunión con Turismo de Galicia lleva tres años a la cola. Hasta el milagro.
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