Israel y la pena de muerte

CRÓNICA INTERNACIONAL

Publicado: 01 abr 2026 - 02:10
Opinión en La Región
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Arde Israel por la guerra que mantiene simultáneamente con Irán y Líbano, ocupado en el sur por las milicias chiitas de Hezbollah; y arde la población israelí que debate con fiereza, emocionalmente, el proyecto de ley de pena de muerte aprobado por la Knesset que se aplicará a los terroristas que hayan matado a ciudadanos israelíes. De hecho, la ley ya existía, con dos ejecuciones desde la creación del Estado israelí: una en 1948, contra un militar acusado de espionaje y traición -ya muerto fue considerado inocente por nuevas investigaciones- y el segundo fue en los años sesenta, el criminal nazi Adolf Eichman, juzgado y muerto al ser considerado culpable de promover asesinatos masivos contra judíos.

El proyecto actual, promovido por el lider ultraderechista Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, ha dividido la Cámara parlamentaria en dos, 62 a favor, frente a 48 en contra, con Netanyahu a favor, aunque algunos de sus simpatizantes, o personalidades cercanas a su partido se han mostrado contrarios.

La opinión pública está igualmente dividida, y la sensación generalizada es que esta iniciativa se empezó a gestar a raíz del atentado del 7 de octubre de hace casi tres años, con el asesinato de más de dos mil personas en manos de Hamás, que además secuestró a casi doscientas más en condiciones infrahumanas, gran parte de ellas fallecidas durante su cautiverio.

El proyecto de ley está tan visceralmente redactado, que la mayoría de los juristas aseguran que no pasará el filtro del Tribunal Supremo, que en más de una ocasión ha echado atrás iniciativas semejantes, aunque ahora es mayor el apoyo popular debido a la actual situación bélica y al recuerdo, muy reciente, de la matanza del 7 de octubre causada por Hamás cerca de la frontera de Gaza.

El punto que se considera abiertamente ilegal es aquel que diferencia entre la aplicación de la ley en Israel y en Cisjordania, territorio autónomo bajo control israelí. En su aplicación estricta, los palestinos considerados terroristas que hayan asesinado a un judío serán condenados de inmediato a la pena de muerte, mientras que si el asesinato se produce en territorio de Israel un tribunal analizará las circunstancias y la condena podría conmutarse por la cadena perpetua.

Cuatro gobernantes europeos, los de Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, se han mostrado contrarios y exigen a Netanyahu que no acepte una sanción que no contemplan las leyes de la UE, cuya Gobierno, la Comisión, prepara una protesta formal. Donald Trump se ha puesto de perfil, a la expectativa de qué movimientos tome los próximos días su socio y amigo Benjamin Netanyahu.

El líder de la oposición Yair Lapid, jefe del partido centrista Yesh Atid, se ha opuesto en contra del proyecto, así como Benny Gantz, exministro de Defensa y exJefe del Estado Mayor del Ejército, que llegó a pactar un gobierno con Benjamin Netanyahu. El rechazo de ambos a la ley es total, rotundo.

Se da por seguro que lo echará abajo el Tribunal Supremo pero de momento la sociedad israelí está abiertamente dividida. Lo estaba por la guerra, y ahora aún más por una ley que contempla la pena de muerte para palestinos considerados terroristas.

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