La señora "no necesita abuela"

Publicado: 01 abr 2026 - 02:05
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Es conocida la pasión y querencia que, abuelos y abuelas, sienten por sus nietos y nietas, manifestándolo en muchas ocasiones en público. Se dice y entiende que alguien no necesita abuela cuando por sí mismo es suficiente para halagarse… hasta el punto de magnificar públicamente su currículo, sin que se lo hayan solicitado. Coloquialmente se señala la expresión “no necesita abuela” a la persona que se elogia a sí misma de manera excesiva, dejando atrás toda dosis de modestia y humildad. Se basta y se sobra. De siempre se encontraron personas con tales características en cualquier faceta de la vida. La política no podía ser ajena, y hoy lleva y llena la palma por mor de algún personaje que se proclama un fuera de serie. Aunque, si queremos una palabra concreta y “culta” que defina a esta tipología de personas, prescindiendo de la frase del titular, la tenemos: ególatra, que viene a ser la que siente admiración, culto o adoración por sí misma. ¡Que se considera de gran valía!, para entendernos.

Escriben los “notarios de la actualidad”, y lo escuché por la radio: “Es bastante inusual que la mujer con más poder del conjunto de la democracia haya decidido presentarse a unas elecciones autonómicas”. Llevamos medio siglo de democracia y la señora, que ella mismo “haya decidido” presentarse a las autonómicas de Andalucía, no deja resquicio a que ninguna abuela hable por ella. Aunque yo, después de meditarlo sólo un poco, caigo de la burra, al llegar al convencimiento objetivo de que la señora, no teniendo tiempo que perder, apuesta por la propia adulación nada más dejar el ministerio, al tiempo que les hace ver a los andaluces, que se llevan una joya política, que la campaña ya comenzó con el sacrificio de abandonar el más alto poder -lo dijo ella- para luchar por los derechos de ellos y ellas, de los andaluces, descendiendo a destinos inferiores. ¡Inmensa la suerte de los socialistas andaluces, en particular, y la de los andaluces en general, que los vaya a capitanear la mujer con más poder de la democracia española! ¿O serán estas las armas de María Jesús Montero para movilizar a la izquierda?

La noche electoral del 17 de mayo puede resultar triste o alegre para la auto admirada candidata

Pero no todo es de color de rosa. Son muchas las ocasiones en que un político o política, ostentando tan alto auto poder publicitado, tiene que recurrir a una cura de humildad; sí, a la cura que obliga a reconocer sus limitaciones, debilidades o errores, para bajar de su pedestal, ego, prepotencia… Y sin entrar a considerar si es una buena o menos buena candidata, que eso lo dirán los electores, una ministra de Hacienda que deja el cargo ¡sin haber presentado! presupuestos hace 1.190 días en el momento de irse, no es cómo para mostrarse ególatra. El documento presupuestario es el más importante y trascendente que se puede poner encima de la mesa del Consejo de Ministros, y lleva sin presentarse en toda la legislatura, o sea, desde 2022. Aun así y todo, se considera la mujer más poderosa en los 50 años de democracia. Sólo una hija política de la dimensión de un padre político como Sánchez Pérez-Castejón puede obrar tal milagro.

A la espera de lo que decidan los andaluces en las urnas el 17 de mayo, la noche electoral puede resultar triste o alegre para la auto admirada candidata. Si es alegre, no debiera achacárselo a tan alto currículo, méritos y poder, sino a la política aplicada por quien los andaluces le dieron la mayoría absoluta hace cuatro años; personalmente esto no lo contemplo. Si es triste -¿quién no ha tenido un traspiés en sus aspiraciones a presidir?-, habiendo acudido a la cita electoral tan sobrada de alto grado de méritos, la caída puede ser de órdago. Yo recurriría a la frase de “cuanto más alto estemos, más debemos bajarnos hacia nuestros inferiores”, que viene a significar que “cuanto más alto estemos más grave será la caída”. De nada habría valido dárselas.

Autobombo para presidir una comunidad autónoma, cuando su deber constitucional y para con los españoles, es que el Gobierno de España presente un presupuesto año tras año y no que tengamos que tragarnos los de hace ya casi cuatro años, no es entendible. No es como para presumir de nada ni, mucho menos, considerarse la mejor de la democracia, ser ególatra. ¡O mártir! ¡Modestia aparte! En cualquier caso los andaluces decidirán, y del resultado de su decisión extraeremos un buen test y conclusiones cara a las legislativas, sin duda.

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