Julián Pardinas Sanz
La defensa de los intereses de Galicia
TAL DÍA COMO HOY
El vuelo 1549 de la compañía US Airways había despegado a las 15:24 horas del aeropuerto de La Guardia en Nueva York con 150 pasajeros y cinco tripulantes. A los mandos del aparato iba el comandante Chesley Sullenberger (Sully) y su copiloto Jeffrey Skiles. Era el 15 de enero de 2009.
Menos de dos minutos después del despegue, el Airbus A320 sufrió el impacto de una bandada de gansos canadienses que dañaron ambos motores y dejaron sin sistema de propulsión a la nave. Los dos motores se apagaron y fue imposible volver a ponerlos en marcha. Inmediatamente el piloto declaró la situación de emergencia y en un primer momento intentó regresar a La Guardia o al aeropuerto de Teterboro, el más cercano.
Sin embargo, el avión perdía altura rápidamente, llegó a estar solo a 270 metros por encima del puente de Washington por lo que el piloto tomó la increíble decisión de aterrizar en el río Hudson. Llevó el avión planeando sobre el río y en el último momento levantó con fuerza el morro del aparato, por lo que el amerizaje se pudo efectuar de manera más suave.
El aterrizaje se realizó a la altura de la calle 48 en Manhattan, en donde ya se encontraban muchos barcos dispuestos a participar en el rescate. La temperatura ambiente era en ese momento de seis grados bajo cero.
Todos los pasajeros salvaron la vida y no hubo heridos de gravedad. Tan solo algunas heridas leves, una fractura y cuatro personas tratadas por hipotermia.
La investigación que siguió al accidente acusó al comandante de inconsciencia debido a que, según intentaron demostrar, habría sido mucho más sensato aterrizar en Teterboro. Sin embargo, todas las simulaciones que se hicieron defendiendo tal teoría resultaron fallidas. La realidad era que no tenían en cuenta el tiempo necesario para evaluar la situación y tomar una decisión.
Sullenberger sostuvo que no habría habido tiempo de llevar el avión a ningún aeropuerto y que solamente intentarlo habría matado a todas las personas que estaban a bordo.
Se convirtió en un héroe nacional y la aventura fue llevada a la gran pantalla en Sully (2016) bajo la dirección de Clint Eastwood y con Tom Hanks como protagonista.
Literalmente, significa “partir, irse de un lugar” y la expresión está tomada del movimiento que hacen las aves cuando vuelan, luego imitada por los aviones, que ahuecan el ala para controlar la dirección del viento.
Los aviones usan dispositivos como los “spoilers” o disruptores para romper la sustentación y descender más rápido, son placas en el ala que se levantan para “estropear” el flujo de aire, reduciendo drásticamente la sustentación y aumentando la resistencia para frenar en tierra, ayudar en giros (como spoilerones) y controlar el descenso, siendo clave para aterrizajes seguros al trasladar el peso a las ruedas y permitir una frenada efectiva. lo cual se asemeja a “echar” el ala para bajar, controlando el aire y la dirección, y así “marcharse” del aire a una menor altitud, explica el Diccionario Etimológico Castellano.
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