Julián Pardinas Sanz
La defensa de los intereses de Galicia
Ese fue el lema de la Interparlamentaria del Partido Popular celebrada hace días en A Coruña. La primera organización política de España se citó en la ciudad donde nadie es forastero para seguir poniendo a punto el programa que Núñez Feijóo, más pronto que tarde, ejecutará al frente del Gobierno de España. Lo dijo Elías Bendodo, el coordinador general de la formación, al referirse a la labor del ourensano en estos cuatro años al frente de nuestra fuerza política: había llegado para fortalecer la unidad del partido y para ganar.
Unidad y victoria. En este tiempo el PP ha pasado, con Feijóo en la presidencia, a incrementar un treinta y cinco por ciento su número de parlamentarios, contabilizando escaños de la Eurocámara con los de las Cortes Generales del Estado –Congreso y Senado- y los de las asambleas o parlamentos autonómicos. Éramos quinientos sesenta y nueve y nos reunimos en el Palexco coruñés setecientos sesenta y nueve. Doscientos más y subiendo. Feijóo nos dijo que seríamos más en la próxima reunión. Y acertará como acertó. Con él en la presidencia hemos ganado las elecciones generales –España tiene un ¨ejecutivo” con un perdedor a la cabeza- y las elecciones europeas, gobernando en once comunidades autónomas, mejorando porcentajes y representación en todas éllas. Y ocurrirá lo mismo en los comicios de Aragón el ocho de febrero, en Castilla y León el quince de marzo, Andalucía en junio…un carrusel de confianza en las propuestas populares y el declive y batacazo final para el sanchismo que, tal y como anunció Miguel Tellado, nuestro secretario general, caerá en los próximos meses y lo hará golpe a golpe y voto a voto. En definitiva: la oportunidad para España de recuperar valores, prestigio y solvencia.
Un acuerdo que consagra el reparto desigual entre las autonomías, sin audiencia e información a las mismas, y con el único objetivo de aferrarse a la moqueta.
La manera de avanzar es votar. Decía John Lewis que el voto es la herramienta sin violencia más poderosa que tenemos en una sociedad democrática y debemos usarla. Similar era una de las míticas frases del no menos mítico Abraham Lincoln: “el voto es más fuerte que una bala”. Yo añadiría: el voto es el camino. No podemos permanecer impasibles ante la colección de desmanes cuya autoría pertenece a Pedro Sánchez. Tenemos que negarmos a asumir como normal lo que es extraordinariamente negativo para nuestra sociedad y para el país. Que cada día presenciemos un escándalo mayor que el del día anterior y nos encojamos de hombros es la peor noticia. Todos tenemos un deber superior, colectivo, que estamos obligados a proteger para garantizar que nuestro legado sea responsable y acorde con la dignidad que España merece.
La penúltima “boutade” ha sido la foto en Moncloa con Junqueras. Un acuerdo que consagra el reparto desigual entre las autonomías, sin audiencia e información a las mismas, y con el único objetivo de aferrarse a la moqueta. Ya puede la candidata socialista en Andalucía ,y responsable de Hacienda, hacer las cuentas como quiera que no le salen. Un disparate tan colosal, como diría Rajoy, que ha provocado también la indignación de las autonomías socialistas. Porque rompe la línea defendida por el partido del puño, la rosa y el Peugeot,en el último medio siglo. Y al marido de Begoña Gómez le interesa llegar a las elecciones sin aprobarlo para tener amarrada a ERC. Es una vergüenza solamente plantearlo. El paradigma de la incoherencia ideológica.
En dos intensas jornadas hemos hablado sobre el acceso a la vivienda, sobre la importancia de la seguridad y el trabajo, sobre gobierno limpio y nuestra actividad en las cámaras legislativas. Las “leyes Feijóo” aprobadas en el Senado y bloqueadas por Armengol y sus socios que pretenden destruir España. Nuestra alternativa al desgobierno. Nuestras soluciones. Las que pondrá en marcha Feijóo y su Consejo de Ministros. Porque no pretendemos sólo “echar a Sánchez”. Nuestro objetivo es construir un país con alma y escrúpulos. Para todos. Y Sánchez también se irá porque ha roto con España. Al día siguiente Feijóo y su comité de dirección lanzaron su política en materia de vivienda, hoy la principal preocupación de los españoles con ejemplos como la bajada de impuestos del 10 al 4 % por la compra de cualquier vivienda (nueva o de segunda mano) y la “hucha hogar joven”, siempre mejorando la financiación para las Comunidades Autónomas.
Martin Luther King fue claro: “nuestras vidas comienzan a llegar a su fin el día que dejamos de hablar sobre las cosas que importan”. Por eso nos reunimos en A Coruña. Por lo importante.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
La Región
CARTAS AL DIRECTOR
Ourense necesita un nuevo estadio
ELECCIONES A RECTOR DE LA UVIGO
Belén Rubio propone lograr la “excelencia” de la Universidade de Vigo
TRADICIÓN ARRAIGADA
Verín ya cuenta las horas para echarse al monte por el San Antón