Negociaciones inciertas sobre Irán

CRÓNICA INTERNACIONAL

Publicado: 29 mar 2026 - 03:50
Opinión en La Región
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Un mes después de que se desataran los ataques estadounidenses e israelíes sobre Irán la guerra se dirige hacía un proceso de negociaciones para ponerle fin pese al oscurantismo que cubre esos contactos, aunque hay elementos esperanzadores. La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de esperar hasta el próximo 6 de abril para “desatar el infierno” en el caso de que no se llegue a un acuerdo, apuntaría en esa dirección que ha acompañado de la certeza de que es el régimen de los ayatolás quien más desea alcanzar un acuerdo. Sin embargo, desde Teherán se niega que se estén produciendo contactos entre las dos partes y responden que cualquier intento de EE UU de poner botas sobre el terreno, o de destruir sus infraestructuras energéticas, se convertirá en un baño de sangre.

Las posiciones de partida de ambas partes no pueden estar más alejadas. EE UU ha presentado una batería de 15 puntos para negociar que pueden resumirse en cuatro, la renuncia de Teherán a hacerse con el arma nuclear, acabar con su programa de misiles balísticos, la apertura del Estrecho deOrmuz y que deje de apoyar a los movimientos terroristas chiitas de la región. Trump acompaña esta propuesta de negociación con el despliegue de unos 7.000 militares para iniciar una ocupación militar. La respuesta iraní va en sentido opuesto y reclama el fin de la guerra, y d los asesinatos selectivos, mantener la soberanía sobre el Estrecho de Ormuz y que cesen también los ataques contra los grupos que son sus aliados en la región. El tercer factor de la ecuación de la guerra, Israel, no está dispuesto a aceptar que un acuerdo de paz deje vivo al régimen teocrático, por lo que ha incrementado los bombardeos sobre Irán, y mucho menos que tenga que aceptar que debe dejar de atacar a Hezbolá y a Hamás.

Los iraníes confían en qué pese al amenazante despliegue de fuerzas militares

Asi, donde Donald Trump afirma que Teherán está suplicando llegar a un acuerdo y que las negociaciones van por buen camino, los dirigentes iraníes no desmienten que puedan haberse establecidos contactos a través de intermediarios. Pakistán se ha ofrecido para hacer de mediador y de sede para un encuentro entre los negociadores, que por parte estadounidense siguen siendo el yer no de Trump, Jared Kuchner, y su amigo multimillonario Steve Witkoff, mientras que existen más dudas sobre la figura del representante iraní tras el asesinato de toda la cúpula del régimen.

Los iraníes confían en qué pese al amenazante despliegue de fuerzas militares, Trump no ordene una invasión terrestre, que no cuenta con la unanimidad dentro de su propio partido, que dilataría el fin de la guerra y porque además comienzan a sentirse las consecuencias económicas del ataque sobre Irán en forma de inflación. Las idas y venidas de Trump sobre las negociaciones de paz, además hacen que los mercados y el precio del petróleo se muevan en una montaña rusa debido a la incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir, algo que solo está en la cabeza del presidente estadounidense y del grupo de halcones que le rodean.

Y más allá de descabezar al régimen teocrático, desmantelar su equipamiento nuclear y olvidarse de llevar la democracia al país, Trump ha vuelto a dar muestras de que su verdadero interés es el de hacerse con el control del petróleo iraní, como hizo en Venezuela. Y no esconde su propósito.

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