Manuel Fernández Ordóñez
Estáis para servir, no para mandar
CARTAS AL DIRECTOR
La pertenencia ideológica es uno de los principales problemas de nuestra sociedad. Nos construyen dependientes y nos convertimos en fanáticos. Cuando anteponemos los míos al conjunto y a la ética, comienza la maldad y la secta. El número uno lo sabe y juega con esta baza siempre. Yo, es que soy de izquierdas y sé a quién no tengo que votar… te dicen unos. Prioridad de los míos, te dicen otros. Ambos se pasan los conceptos democráticos y la ética de la igualdad humana por cierto sitio. Volvemos a las cavernas y a la territorialidad emocional. Solo nos mueve la adicción imperante: consumir y aparentar lo que no somos.
El capo de la mafia lo sabe, se ríe, juega y manipula a los corderos de la manada con la maestría de un vendedor de biblias. Lo lamentable es que, en las próximas elecciones generales, un porcentaje alto de la población votará por ese egoísmo ciego, esa pertenencia emocional. Existe un voto oculto que esconde el egoísmo económico de “unos” y los privilegios, fuera de la igualdad, de “otras” (quien quiera entender que entienda). Juguemos a ver quién odia más, ten por seguro que así, perdemos todos.
Pablo Fuentes Cid
(Valladolid)
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