Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
Aquí no dimite nadie
Empiezo contrastando que la Xunta de Galicia, si ha sido eficiente al tener en su Plan Especial de Protección civil los datos en los que se recogen las áreas de riesgo potencial de inundaciones (arpi). En Ourense existen 6. 943 inmuebles que se construyeron en zonas inundables, según los datos del Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables. Pero Ourense ciudad está sin Plan de emergencias ante un siniestro de cualquier índole. Y ya hubo una riada, con el Barbaña desbordado, en 1945, dejando 25 fallecidos.
¿Sabe el alcalde de Ourense cuáles son las zonas inundables de nuestra ciudad en un episodio meteorológico de una ciclogénesis explosiva o similar? ¿Tiene el Concello un protocolo de prevención ante contingencias de fuerza mayor? ¿Contempla el PXOM, enviado hace unos días a la Dirección Xeral de Urbanismo de la Xunta, medidas de restricción de construcciones en zonas inundables?
Me atrevo a responder a todo que no. Y es que Ourense figura, con riesgo medio, en el número 41 (de entre los 313 concellos) de Galicia en sufrir una inundación. Una cantidad de precipitaciones importantes descargando en tiempo muy reducido podrían colapsar el río Barbaña e inundar todas las zonas adyacentes, como Portocarreiro o Ervedelo, por poner un simple ejemplo. Y si a eso le sumamos que se carece de un plan de emergencia, pues el daño sería brutal. La limpieza de las inmediaciones del cauce del Barbaña es una responsabilidad únicamente municipal. Según nos avisan los expertos, tendremos periodos de sequía salpicados de episodios extremos de fuertes precipitaciones, y el problema es que, en Ourense ciudad, nuestras infraestructuras no están preparadas.
La realidad es que el Barbaña, afluente del Miño, es un verdadero campo minado de obstáculos: vertidos de aguas contaminantes, maleza sin desbrozar, cauce sin limpiar y lleno de todo tipo de residuos y objetos, y un saneamiento integral que sigue sin fecha. Además, la muy deficiente gestión del alcantarillado es otro de los puntos clave en caso de un fenómeno de precipitaciones de más de 180 litros por metro cuadrado. Y así ya lo hemos comprobado en nuestra ciudad, desgraciadamente, con caudal de lluvia muy inferior y con una red de alcantarillado totalmente obsoleta y en precario. Más de la mitad de la red alcantarillado puede considerarse “antigua o muy antigua”, con una edad media de cerca de medio siglo, llegando el 5% a tener más de 80 años. Existiendo además problemas muy graves de filtraciones y muchos tramos del mismo están en pésimo estado.
También se debe recordar que en Ourense hay actualmente 333 edificios de 8 plantas. 93 edificios de 9 plantas y 127 edificios de 10 o más plantas, y el no tener un Plan Xeral de Ordenación Urbana aprobado, y la existencia de una dotación de bomberos en la ciudad en precario sin un Plan de Emergencia Municipal y sin protocolos de servicio ni procedimientos de trabajo, con el agravante de una plantilla en mínimos y con medios obsoletos, pues debería derivar en una profunda reflexión a los ourensanos después de lo tristemente acontecido en el gravísimo incendio que arraso dos edificios de 14 y 9 plantas y 137 viviendas en el barrio de Campanar, en Valencia, hace unos meses.
Hay que añadir que los medios de extinción actuales de los que dispone el parque de bomberos del Concello de Ourense para actuar en incendios en edificios del casco urbano sólo pueden alcanzar las 8 o máximo 10 plantas de altura, lo que deja en situación de riesgo a decenas de edificios que exceden y con mucho ese número de alturas.
Y ¿qué circunstancias tendrían que abordar los propietarios de una vivienda siniestrada por un incendio? El Código Técnico de la Edificación de todos los edificios nuevos tiene una normativa y seguridad contra incendios determinada, pero hay que decir que, en caso de que una vivienda esté sujeta a un préstamo hipotecario, en caso de incendio y calcinación de la misma, la hipoteca hay que seguir pagándola al banco, el cual es también cobrador preferente ante la compañía de seguros.
Cabe recordar que todos los seguros de multirriesgo incluyen la cobertura frente a incendio, y abarca los daños materiales producidos en un inmueble, los gastos producidos por la extinción del fuego y el salvamento.
En definitiva... hay quien únicamente piensa en montar fiestas todos los fines de semana con los dineros de nuestros impuestos, y eso ni de lejos es gobernar y gestionar.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
Aquí no dimite nadie
Fernando Ramos
HISTORIAS DE UN SENTIMENTAL
Lembranzas de Otero Pedrayo no centenario da Guía de Galicia
Eduardo Medrano
TAL DÍA COMO HOY
Blas de Lezo
Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
El récord Guinness que espera en Lugo
Lo último
SUPERCOPA DE ESPAÑA
Oros en Madrid para la armada ourensana en jiu jitsu
INCIDENCIAS POR LLUVIA Y NIEVE
Ourense, al límite ante la llegada de la borrasca Leonardo: lluvias constantes, ríos desbordados y embalses llenos