El Papa y Bad Bunny en Ourense

PERDÓN POR LA MOLESTIA

La opinión de Antonio Nespereira.
La opinión de Antonio Nespereira. | La Región

Ya lo dijo Jesús a su apóstol Tomás: "Bienaventurados los que creen sin haber visto". El alcalde Jácome apuesta por el turismo. Reúne a su equipo y les insta a que consigan que el Papa León XIV prolongue su estancia en España y visite la capital. Será una promoción del copón y perdón por el símil con la vasija eclesiástica. Encarga la gestión a un asesor que acabó la ESO. Este empieza llamando a la centralita del Vaticano porque no tiene otro contacto más directo con el entorno del Pontífice. "Buenas, ¿está Benedicto XVI?" El interlocutor, azorado, no sabe como interpretar la falta de respeto. "Perdón", se corrige el emisario de Jácome, "quise decir el Papa Francisco".

A punto de colgar le advierten que no es lugar para bromas. Finalmente, después de mirar la wikipedia y ver que ambos han muerto, el asesor se disculpa y sugiere la posibilidad de que León XIV estire su visita y venga a Ourense. Para sacárselo de encima, le dicen que haga una solicitud y lo estudiarán. Jácome colabora y pide la intercesión de San Martiño, recordando que en una ofrenda al patrón en la catedral ambos habían quedado en hacerse favorcillos. Martiño mandó un wasap a San Pedro, siempre de guardia, además de jefe de todos los Papas. Este rebota al Vaticano la orden y ahí cambia la agenda de León XIV en España. El poder de Jácome es brutal, consigue la colaboración del Gobierno central. Sin papamóvil porque tienen miedo que se quede en una fochanca de la A-52, el ministro Óscar Puente rescata un viejo Talgo de un apeadero de Extremadura, lo pintan de blanco y lo bautizan como AVE Móvil, pero se queda tirado en el intercambiador de Taboadela. De Ourense sale un autobús para trasladar al Papa pero no llega porque las nuevas líneas diseñadas por Jácome hacen noche en Seixalbo, no llegan más arriba. Al final sale el alcalde a buscarlo en el Peugeot oficial del color de la caca del bebé con cólico de lactante. El regidor, un as del protocolo, le saluda con una palmada que le hace volar por los aires el solideo: "¡Coño, León, tienes que perdonar, es que estoy rodeado de inútiles! Sube conmigo, pero ten cuidado que no se te pegue un chicle que hay en el asiento". El Papa, todo bondad, le reconforta: "Bienaventurados los pobres de espíritu".

Te la regalo para el agua bendita

Extrañamente familiarizado con el recinto pregunta en un macarrónico idioma: "¿Este ser sitio donde dar palo a lo grande?" El regidor hace que no escuchó y se encaminan al balcón municipal

Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra". Enterados de que León XIV está en la ciudad miles de ourensanos salen a recibirle y le aplauden gozosos. Jácome le acompaña en el recorrido. Muy jovial, le va diciendo: "Santidad, o Santi, como quiera que te llames, sale tanta gente a recibirte como meto yo en el Entroido y casi tanta como los que celebraron el ascenso de la UDO, unos ateos que me abuchearon". La comitiva se da un rule urbano y recalan en As Burgas, el epicentro histórico y la zona cero termal. El alcalde, en su línea, le espeta a su invitado algo así como "mira, este es el ejemplo del bluf termal de mis mandatos y ya que no sé como aprovechar el agua te la cedo porque igual os vale como agua bendita en los templos". La visita tendría que ser breve de acuerdo con los pactos con la Santa Sede, de ahí que el siguiente y último paso era la protocolaria visita a la Casa do Concello. Allí espera la corporación y Jácome procede a las presentaciones. Dice mirando a la oposición que "estos son los que me quieren echar con una moción de censura pero no lo consiguen porque yo soy mejor que ellos". El Papa se dirige al despacho oficial para firmar en el libro de honor. Extrañamente familiarizado con el recinto pregunta en un macarrónico idioma: "¿Este ser sitio donde dar palo a lo grande?" El regidor hace que no escuchó y se encaminan al balcón municipal. Fuera espera una multitud, la mayoría obedientes ciudadanos bien pastoreados. León XIV les bendice y repite: "Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra".

La polémica fue por La Casita

Jácome se muestra como el gran conseguidor, mejor incluso que el de los audios, y mueve sus hilos entre los agentes artísticos. De algo ha de valer que no sepa por dónde se entra a un ministerio para conseguir inversiones, pero tenga los contactos de los organizadores de fiestas

"Ando con mi prima, borracha, rulay". Bad Bunny suena a toda pastilla en el despacho del alcalde de Ourense, que levita y repite sin cesar esta parte de la canción del portorriqueño: "Porque pasan los años y sigo dando el palo". Impulsado por el éxito de la visita papal el siguiente reto es conseguir que Bad Bunny dé un concierto en Ourense en las fiestas del Corpus. Las fechas apuran y hay que darse prisa. Le da una segunda oportunidad al mismo asesor que intentó lo de León XIV. Algo perdido llama a la Warner. "Hola, bro, quisiera hablar con Bugs Bunny o con su representante", dice resuelto. Al otro lado de la línea vociferan que ese era un personaje de dibujos animados y cuelgan mientras profieren un sonoro "¡fuck!" Jácome se muestra como el gran conseguidor, mejor incluso que el de los audios, y mueve sus hilos entre los agentes artísticos. De algo ha de valer que no sepa por dónde se entra a un ministerio para conseguir inversiones, pero tenga los contactos de los organizadores de fiestas. Al final firma el contrato para que Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny, cierre su gira española en la Praza Maior. Éxito clamoroso, al nivel de la actuación en el Metropolitano. La cosa pintaba fenomenal hasta que surgieron los inconvenientes. Bad Bunny se reservó las invitaciones en La Casita y prescindió de Jácome y sus acólitos porque no les ve nivel, no están a su altura. El portorriqueño lo explicó en una de sus canciones: "Yo soy el cacique en tu propia aldea / valgo más que todo lo que te rodea". El alcalde no pagó la factura como represalia. La puso al lado de otros pufos de sus mandatos, que ya pesan como un pisapapeles.

Mira tú | Correr, un factor Rh como otro cualquiera

Aficionados en el 59 Rally de Ourense
Aficionados en el 59 Rally de Ourense | La Región

Mira tú como Ourense también tiene un factor Rh que le distingue, con unas venas que transportan a gran velocidad (nunca mejor dicho) los octanos del combustible que hace rugir estas bestias del asfalto. Mira tú como aquí ha germinado la semilla de los Reverter o Beny Fernández, aquellos chalados con sus locos cacharros, hasta hoy mismo con el Rally de Ourense, que es algo así como una novena para los creyentes. Mira tú como pilotos y aficionados han hincado la rodilla en cada tramo para rezar esto que ya nadie toma como blasfemia en Ourense: "¡Ferriño a fondo e fe en Dios!" Mira tú como esta prueba casi podría tener de banda sonora la canción Un caballo sin nombre del grupo América, con sus coches surcando áridos territorios de Estados Unidos mientras galopan libres unos caballos. O también la Ruta 66. O la carrera de Forrest Gump. Pero han pasado por Cartelle, Arnoia o Ribadavia, que no son el desierto, por fortuna. Mira tú.

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