Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
Felipe VI ha centrado este año su discurso de la Pascua Militar en el esfuerzo que han realizado las Fuerzas Armadas durante la tragedia sufrida por la dana. Era evidente que su intervención abordase lo acontecido y, además, los más de dos centenares de fallecidos. Y en el mismo sentido, también la ministra de Defensa basó sus palabras en idénticas expresiones.
Los reyes comparecieron en la Plaza de la Armería del Palacio Real para iniciar la ceremonia de la Pascua Militar y estuvieron acompañados por la princesa Leonor, que es la segunda ocasión en que aparece en este evento. El acto castrense se abrió con el himno nacional y el monarca pasó revista a las fuerzas allí presentes. Después les saludó el presidente del Gobierno, junto a los ministros de Defensa y de Interior, y el jefe de Estado Mayor de la Defensa (Jemad) y el del Cuarto Militar de la Casa del Rey. Después pasaron al interior del Palacio Real para saludar en el Zaguán de Embajadores al personal de Patrimonio Nacional y del Cuarto Militar y, a continuación, hacia la Saleta de Gasparini para recibir, en el llamado besamanos, a los invitados a la ceremonia, la mayoría militares y guardias civiles.
El acto castrense se abrió con el himno nacional y el monarca pasó revista a las fuerzas allí presentes
El primer discurso fue el de la ministra de Defensa, quien dedicó un buen tiempo para destacar, como dijo, que “está orgullosa de sus Fuerzas Armadas”, militares que calificó de “auténticos héroes” por la labor que han desarrollado “ante los terribles efectos de la dana, siempre desde el anonimato”. Sin embargo, fue el discurso del rey el que aportó más énfasis en poner de manifiesto el valor de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado “en la mayor operación militar en territorio nacional en tiempo de paz, una tarea en la que queda un largo camino por delante”.
La intervención del monarca estuvo matizada por su alusión a la expresión “queridos compañeros”, en clara referencia al “acto solemne de la Pascua Militar que reúne a la familia castrense, en reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil”. Sin embargo, hizo una destacada intervención cuando aludió a las fechas señaladas en el 2025: “se cumplen cincuenta años de los hechos que dieron paso al proceso de transformación de nuestras Fuerzas Armadas, ya desde los albores de nuestra democracia; un proceso de transformación que empezó tras el fin de la dictadura -una página oscura de nuestra historia común y un tiempo de división de los españoles, hoy felizmente superado- y tras la llegada al trono de mi padre, el rey don Juan Carlos. Una metamorfosis que fue vital para el afianzamiento de la democracia en España y en el que la Corona desempeñó un papel esencial”.
Obviamente, este mensaje debería asumirlo el presidente del Gobierno, quien está empeñado en recordar los “años oscuros del franquismo”.
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