El pegamento de la Sagrada Familia

Publicado: 21 jun 2026 - 02:40
José Manuel Torralba
José Manuel Torralba | La Región

Después de la bendición de la Torre de Jesucristo por el papa León XIV, se ha conocido que para acelerar la construcción de las seis torres centrales de la Sagrada Familia, se utilizaron 826 paneles prefabricados en los que la piedra (más de dos mil elementos) está “reforzada” por elementos de acero, y que la unión perfecta de estos dos materiales tan distintos se consiguió gracias a la utilización de 24 toneladas de un adhesivo del mismo fabricante de un pegamento domestico muy eficaz y conocido y que se vende en tubos de pocos gramos. Esta noticia se ha cubierto en todas las cadenas de TV nacionales, autonómicas, tertulias de radio, toda la prensa escrita… abordándose la noticia siempre desde la perspectiva de la sorpresa (“se ha hecho con el pegamento de casa”) y, afortunadamente, de la ciencia. Por supuesto que no se trata del pegamento de casa, sino de una resina epoxi de muy alta tecnología, que ha tenido más de 15 años de desarrollo y que, en la literatura científica, ya es bien conocida desde hace unos años. Existen estudios científicos suficientes publicados acerca de las prestaciones de la resina utilizada (características mecánicas, resistencia al medio ambiente y a los cambios de temperatura, adherencia, fatiga,…) para que podamos esperar que dure tanto como la piedra y sea tan fiable como el acero. No hay mal que por bien no venga, ya que, gracias a esta curiosidad, la sociedad ha podido asomarse a un poco de ciencia de materiales (y el fabricante del adhesivo ha hecho una campaña viral totalmente gratuita).

La gran sorpresa para la opinión pública se deriva de la falta de conocimiento de esa familia de materiales llamados adhesivos y que desde hace décadas están en nuestras vidas sin que lo sepamos.

Detrás de esta resina hay mucho trabajo de investigación, desarrollo y validación/cualificación. Para colocarla entre la piedra y el acero, tenía que tener unas características de viscosidad y curado muy específicas. Para ello se basó en una resina epoxi que se endurece con un segundo polímero líquido. Una vez mezclados ambos polímeros, en proporción de 2 a 1, se inyectó en las cavidades y holguras (rellenando espacios de hasta 3 mm) entre los bloques de piedra y los tensores de acero. Las piezas se ensamblan casi de inmediato, porque necesitaban unas tres horas para endurecerse a través de un proceso de curado. Una vez curado el adhesivo, no hay vuelta atrás y el conjunto es una única pieza rígida.

La gran sorpresa para la opinión pública se deriva de la falta de conocimiento de esa familia de materiales llamados adhesivos y que desde hace décadas están en nuestras vidas sin que lo sepamos. Por ejemplo, estoy seguro que la inmensa mayoría de las personas que se suben a un avión desconocen que, después de las uniones de tipo mecánico, la unión por adhesivos es la más corriente (por delante de la soldadura). En los aviones conviven materiales muy distintos (por ejemplo, materiales compuestos y metales), difíciles de unir de forma mecánica e imposibles de unir por soldadura. Solo se pueden unir a través de adhesivos. Y sí, muchos elementos estructurales de un avión tienen componentes “pegados” entre sí con pegamentos parecidos al de la Sagrada Familia. Pero estemos tranquilos, no hay industria donde se garantice más la fiabilidad de los componentes estructurales que la aeronáutica, por lo que pueden seguir subiéndose a los aviones con total garantía (de hecho, llevamos subiéndonos a aviones con pegamentos varias décadas). Y también hay piezas “pegadas” por adhesivos en nuestros coches, trenes, edificios… Siempre que haya que unir materiales de naturaleza muy distinta estamos casi obligados a usar adhesivos.

Para un ingeniero metalúrgico como yo, acostumbrado a trabajar con metales y uniones entre metales (por supuesto los metales son los materiales más fiables), se hace difícil aceptar la realidad de que puedan usarse “plásticos” en ciertas aplicaciones donde se requiere una fiabilidad total. Pero como se ha demostrado con la Sagrada Familia, hoy existen adhesivos de alta tecnología fiables y duraderos. Solo hay que conocer los límites de cada material, y para eso estamos los ingenieros de materiales.

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