Perplejidad ante la última idea de Petro

Publicado: 07 feb 2025 - 02:05

Los colombianos aún no salen de su asombro. El presidente Gustavo Petro, que gobierna con un conglomerado de partidos que le presentó como candidato en las elecciones bajo el nombre Pacto Histórico, decidió que la televisión transmitiera la reunión del Consejo de Ministros de esta semana.

En horario de máxima audiencia, las seis horas de transmisión se convirtieron en trendic topic. Nunca habrían sospechado los ciudadanos de ese país que las relaciones entre los miembros del Gobierno fueran tan tensas, tan difíciles. De hecho, al finalizar la reunión presentaron su dimisión tres de los ministros, y se teme que haya nuevas bajas en los próximos días.

Lo que ha provocado más inquietud, más desconcierto, más perplejidad, fue el espectáculo de seguir en directo la discusión interna.

Petro, que preside un Gobierno de centro izquierda, progresista, no atraviesa su mejor momento. Se plantó ante la decisión de Trump de enviarle dos aviones con inmigrantes repatriados, y la reacción de Trump fue anunciar unos aranceles del 25 por ciento para los productos colombianos. A Petro le faltó tiempo para aceptar a los inmigrantes, que llegarán periódicamente durante las próximas semanas.

Por otra parte, el ELN, que todavía actúa en zonas muy concretas de la selva colombiana, ha atacado estos días a pueblos en los que se escondían miembros del antiguo FLN y han causado docenas de muertos, muchos de ellos civiles sin ningún tipo de actividad paramilitar.

Pero lo que ha provocado más inquietud, más desconcierto, más perplejidad, fue el espectáculo de seguir en directo la discusión interna de un Gobierno que, por lo que se vio en la televisión, se encuentra internamente enfrentado, con personalismos que hacen peligrar la continuidad del equipo de Petro, que además no se mostró especialmente conciliador mientras se producían los choques verbales y el intercambio de frases hirientes entre los miembros de su equipo.

La preocupación se agravó cuando el propio Gustavo Petro lanzó un alegato en el que defendió que la cocaína no es una droga especialmente dañina, que es peor el whisky, y que el problema con la coca es que Estados Unidos ha emprendido una lucha implacable contra ella. Alertó sin embargo sobre el fentanilo, que hoy causa tanta preocupación a Donald Trump, hasta el punto de que entre las tres razones que esgrime para aplicar su nueva política anti inmigración está su intención de luchar de forma implacable contra los nuevos cárteles de esta droga, hoy tan en boga en América y que empieza a consumirse en Europa.

Petro no atraviesa su mejor momento, y la retransmisión de una reunión del Gobierno no ha sido la mejor idea para un presidente con tan graves problemas internos… y su prestigio muy dañado.

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