Eduardo Medrano
Motín de Esquilache
Los anuarios de las principales organizaciones internacionales y consultorías reflejan que la práctica de Pilates mantiene su tendencia alcista en la última década, especialmente cuando nos referimos a la modalidad de pilates reformer (CSD 2024), (EHFA, ACSM 2025), ayudando a la construcción de sociedades, entornos y personas más activas (OMS 2022).
Personas que tengan la competencia para tratar con pacientes con necesidades deportivas especiales, debido a sus cambios motores, fisiológicos o neurales, que se producen de forma temporal o crónica
Dicho ascenso posiblemente venga provocado por los beneficios derivados de las buenas prácticas profesionales capaces de generar sesiones de ejercicio de alta calidad, manteniendo principios fundamentales del entrenamiento que favorezcan la calidad de vida de los practicantes.
Pero, para seguir avanzando, necesitamos amplias reflexiones sobre el estado actual de la situación de esta modalidad en auge. Empecemos. ¿Se imaginan a un gamer profesional a los mandos del robot Da Vinci haciendo una cirugía cardio-torácica?, o ¿serían pasajeros de un avión comercial pilotado por su cantante favorito?, ¿se sentirían seguros con policías y bomberos con armas, o material de extinción de juguete?, y finalmente, ¿se fiarían del diseño y la construcción de su edificio mediante cálculos de estructuras realizados con un videotutorial de internet?
Las respuestas posiblemente sean múltiples y en base a criterios heterogéneos; la necesidad individual, el riesgo percibido o las consecuencias de la toma decisional, por nombrar algunas que pudiesen condicionar nuestra conducta.
En base a lo descrito, cuando hablamos de Pilates y su necesidad contamos con evidencia científica fundamentada en múltiples estudios. Destacamos un metaanálisis sobre 23 artículos indexados en revistas profesionales donde se han visto beneficios de la práctica (Zarzoso Muñoz & Encarnación Martínez 2008). De este modo, el efecto positivo sobre la movilidad articular y la fuerza del sistema músculo esquelético, con preponderancia sobre la columna vertebral y el core, está ampliamente estudiado. Como también, las mejoras en cuanto al equilibrio estático y dinámico, reduciendo las caídas e incrementando los niveles de control motor.
Pero las mejoras trascienden la esfera de lo físico, ya que se han demostrado beneficios en cuanto a autoestima, reducción del estrés y la depresión repercutiendo todo ello al aspecto psicológico-emocional (Herrera-Gutiérrez et., 2015).
En segundo lugar, si orientamos nuestra visión al riesgo, debemos contratar servicios de pilates profesionales, que conozcan la técnica de los ejercicios, que dominen las cargas del mismo. Personas que tengan la competencia para tratar con pacientes con necesidades deportivas especiales, debido a sus cambios motores, fisiológicos o neurales, que se producen de forma temporal o crónica.
Y finalmente, se ha vuelto imprescindible informar de las diferencias entre los servicios ofertados, para que los ciudadanos tomen decisiones libres, conociendo la importancia de una práctica de pilates seguro, que permita alcanzar sus beneficios mediante altos valores de profesionalidad.
Somos conscientes que el precio es un factor decisivo en la selección, pero también, que es relativo. Podría ocurrir que pagar 40 euros/mensuales sea carísimo si existen afectaciones negativas durante la clase de pilates para embarazadas sobre madre y feto, y que sea baratísimo el pago de 100 euros/mensuales si existe una disminución del dolor en pacientes oncológicos post tratamiento (D`Ascenzi, 2019).
Seguiremos trabajando y formándonos junto con otros centros ourensanos, para que los servicios lleguen a nuestros vecinos con la mayor profesionalidad posible.
Como nos decía Steve Jobs, “el único modo de hacer un gran trabajo es amar lo que haces”, ese seguirá siendo nuestro camino.
Pilates profesional garantía de calidad de vida.
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