Manuel Baltar
La guardia pedroriana
Los cazatesoros resultaron ser piratas y además despreocupados e incultos. Cuando la empresa Odyssey localizó el pecio del Nuestra Señora de las Mercedes, conocían perfectamente lo que buscaban, el cargamento de monedas de oro y plata que transportaba en sus bodegas y a rescatarlas dedicaron su mejor empeño, a pesar de que conocían que todo lo que contenía el barco de pabellón español correspondía a España. Así lo determinaron los tribunales estadounidenses y las monedas recuperadas se guardan y exponen en el ARQUA de Cartagena. En 2014 y en los sucesivos, una operación conjunta de instituciones culturales españolas y la Armada han rescatado parte del tesoro que los piratas despreciaron y dejaron desperdigados por el fondo marino a más de un kilómetro de profundidad, a pesar de que cualquiera de los objetos recuperados es merecedor de un lugar en un museo. Los piratas dejaron el pecio hecho un erial y demostraron su desinterés y su incuria por todo lo que no fueran las monedas.
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