Pongan un poco de luz en medio de la niebla

CRÓNICAS DE OTOÑO

Publicado: 31 oct 2026 - 06:10
Gabriel Rufián luce nueva imagen durante un acto preelectoral en Barcelona.
Gabriel Rufián luce nueva imagen durante un acto preelectoral en Barcelona. | Europa Press

Voy de mala

Uno pensaba que no podría haber nada más bochornoso (de “bochorno”, del latín “vulturnus”, un viento cálido del este que resulta molesto, por inesperado y sofocante) que la entrevista de Broncano a Pedro Sánchez, hasta que aparecieron en el mismo programa Irene Montero y Gabriel Rufián. El segundo, a ejercer de despreocupado oficial, de tipo de vuelta de todo, y la primera a buscar desesperadamente salir en la foto, aunque sea a base de groserías que escandalizan a nadie en 2026, y que demuestran que está más “boomerizada” que cualquier prototipo de “boomer”. Broncano al menos está a lo suyo, que es forrarse. Montero, con sus comentarios sexuales de adolescente de instituto ochentero, representa a la perfección el pasado, toda esa cutrísima costra política que nos atormenta. Al verla comprendemos que, inevitablemente, el futuro de nuestra casta política tendrá que ser mejor.

Cultura Chic

La prensa del corazón suele fijarse en detalles entretenidos, pero frívolos y reiterativos: una mirada, una camiseta, una gorra calada, o un regalo secreto entre una pareja. Esta semana ha ocurrido algo excepcional, y es que se han detenido –la revista Hola- en algo más exuberante. Persiguiendo a la pareja que, como dicen los reporteros, ya no se esconde, Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias, se han puesto a averiguar cuál era el libro que portaba el actor y también escritor durante un paseo vacacional cerca de Sigüenza. Y el libro es “Un mar violeta oscuro”, finalista del Planeta 2018, y cuya autora es Ayanta Barili, hija del fallecido Fernando Sánchez Dragó. Mucho más interesante que saber por qué Maxi solo se abrocha dos botones de cada camisa.

Indignación

Algo está cambiando. Tras el terrible accidente de Toledo, muchos famosos han alzado la voz contra los responsables de que el país parezca estar cayéndose a pedazos. Ana Obregón se preguntaba: “¿Y el dinero que pagamos en nuestros impuestos para estas infraestructuras?”. “¿Y ahora qué, Óscar Puente?”, escribía el influencer Tomás Páramo, “Dejaos ya de tonterías, de populismos, de propaganda barata y de intentar haceros los simpáticos”. “Coger un tren en España y sobrevivir a día de hoy es un milagro”, escribía la modelo Jessica Goicoechea. “Óscar Puente, evidentemente, sin categoría ni rango para el puesto que ostenta”, señalaba Cayetano Martínez de Irujo. “Una desgracia más y nosotros con un ministro dedicado a insultar”, publicaba el chef José Andrés. Julio Iglesias criticó la “falta de cuidado” de las infraestructuras, Miguel Bosé llamaba “escoria” y “malnacido” a Puente, mientras que el futbolista Marcos Llorente incendiaba las redes con un mensaje al ministro: “Twitter no es tu trabajo. Tu trabajo es el transporte público, la seguridad y rendir cuentas cuando las cosas fallan. Hasta ahora en eso has sido un puto desastre”; una publicación respaldada además por los futbolistas Dani Carvajal, Alex Baena, Álvaro Morata y Thibaut Courtois.

In memoriam

Salida del féretro tras la misa funeral celebrada en memoria de Fátima Báñez.
Salida del féretro tras la misa funeral celebrada en memoria de Fátima Báñez. | Europa Press

Un pequeño espacio de esta crónica social de la semana para el recuerdo a todas las víctimas del accidente, y a una en particular, Fátima Báñez. Compartimos algunos actos en los últimos dos años de Gobierno de Mariano Rajoy y, sobre todo, teníamos un buen puñado de amigos en común, de los años en que desempeñé mi trabajo como asesor del ministro de Cultura y Educación Íñigo Méndez de Vigo. Resulta poco frecuente, en el turbio mundo de la política, que todo el mundo hable bien de ti, incluso tus subordinados y colaboradores Hace unos meses falleció mi amigo Manuel Gómez, que fue su jefe de prensa, y recuerdo que tuvo siempre a la exministra en un pedestal, no solo por su ejemplaridad política, sino por su talla humana. Qué orgullo póstumo marcharse y que todo el mundo recuerde que hiciste las cosas bien. Una oración por ella y un gran abrazo a todos sus familiares y amigos.

Contenido patrocinado

stats