Julián Pardinas Sanz
Grandes palabras, pequeñas realidades
CAMPO DO DESAFÍO
La precampaña y campaña electoral, hasta el definitivo 29 de noviembre, será un largo combate que se resolverá por knock out, nocaut en español, o a los puntos. Las casas de apuestas vaticinaban, antes de la semana transcurrida desde el anuncio de la convocatoria, una victoria aplastante de las fuerzas coaligadas de la derecha. Transcurridos apenas estos primeros días, el PSOE se ha apuntado los primeros puntos, exactamente dos.
El primero, la coalición con el Frente Amplio para concurrir en listas conjuntas al Senado. Un directo al mentón del PP, hasta hoy mayoritario en la cámara alta y un bastión que ha torturado las iniciativas legislativas del Gobierno y machacado su hígado con la sucesión de comisiones de investigación puestas en marcha. De pronto, lo que el PP daba por botín asegurado puede dar un vuelco. Las cuatro circunscripciones provinciales gallegas se incluyen en el perímetro del acuerdo entre PSOE y Frente Amplio. La papeleta llevará el nombre de Senado de Progreso.
Sellar con un beso el banderazo de salida a la campaña más difícil para Sánchez y el PSOE, es una declaración de principios e intenciones: “Nos han intentado quebrar… y somos más fuertes que nunca”.
El segundo, es la escenificación pública del amor entre Pedro Sánchez y Begoña Gómez. Un asunto delicado que el presidente o sus asesores han decidido no ocultar ni maquillar. Las emociones, se ha dicho reiteradas veces, han sustituido a los buenos argumentos y Begoña Gómez, a las puertas de que un jurado popular madrileño termine el trabajo iniciado por el atrabiliario juez Peinado, es ascendida al escenario de un Comité Federal reconvertido en mítin. Sellar con un beso el banderazo de salida a la campaña más difícil para Sánchez y el PSOE, es una declaración de principios e intenciones: “Nos han intentado quebrar… y somos más fuertes que nunca”. Dos puntos para la buchaca del vigente campeón.
El combate, en su recta final, no ha hecho sino empezar, pero a la velocidad que pasan las pantallas de la actualidad, conviene puntuar los detalles, incluidos los golpes bajos. El PSOE muestra reflejos en las primeras escaramuzas, mientras el PP parece cogido con el paso cambiado y sirvan como botón de muestra las equívocas declaraciones sobre el sistema público de pensiones. El grupo de Feijóo tiene un hándicap: debe atender dos frentes. Con un ojo calcula lo que puede copiar del argumentario de Vox, y para ello incorpora a García Albiol en Cataluña, ¡más madera!; con el otro, procura mantener el láser rojo en la cabeza de Sánchez.
El combate se juega en la movilización de los electores. El consenso indica que la derecha en su conjunto lleva ventaja en este aspecto, pero en la izquierda hay dos millones de antiguos votantes esperando ser activados por una emoción, por la limpieza de un golpe al mentón de la derecha o por el tradicional recurso al miedo. Los puntos cuentan.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Julián Pardinas Sanz
Grandes palabras, pequeñas realidades
Berto Manso
LA OPINIÓN
Amigo Pedro
Luis Carlos de la Peña
CAMPO DO DESAFÍO
Los puntos cuentan
Chito Rivas
PINGAS DE ORBALLO
Poesías quilométricas
Lo último
DENUNCIA VECINAL
Chandebrito sufre rebrotes “imparables” de eucaliptos
REHABILITACIÓN URBANA
Arrancó la reforma de la Praza Maior de O Barco de Valdeorras