Manuel Orío
RECORTES
Andalucía pide paso
Si fuera verdad que la cara es el espejo del alma, la de Elon Musk es la de un paisano poseído por la hybris, un soberbio de tomo y lomo que quiere poner el mundo a sus pies y que si no lo va a lograr en su totalidad es porque no podrá sentarse en el Despacho Oval por no haber nacido en Estados Unidos. Es difícil dilucidar si el cambio de nombre de Elon Musk en su red social “X” por el de Kekius Maximus es producto de un ramalazo infantiloide o si quiere ser un remedo de emperador romano que con su pulgar decide sobre la vida o la muerte de las personas.
Falta por saber si tendrá un siervo que le susurre al oído “memento mori”, para bajarle los humos
Además, se ha puesto de foto de perfil a “Pepe la rana”, un batracio vestido de legionario romano que, como el origen de su nombre, proceden de expresiones e iconos utilizados por la ultraderecha. Quedan menos de veinte días para que Donald Trump jure su cargo como presidente de los Estados Unidos y que Elon Musk comience a beneficiar a sus empresas. Falta por saber si tendrá un siervo que le susurre al oído “memento mori”, para bajarle los humos.
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