Remar y remar

VÍA DE SERVICIO

Publicado: 04 may 2026 - 01:10
Opinión de Fernando Lusson.
Opinión de Fernando Lusson. | La Región

Al presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno, le toca remar y remar para lograr reeditar la mayoría absoluta de que dispone y superar el listón de los 55 escaños que marcan la diferencia entre gobernar en solitario o morir en la orilla y necesitar del apoyo de Vox y que le desbaraten el discurso de la centralidad y de la oposición a la ‘prioridad nacional’ que enarbola Vox, que ya fue su socio de gobierno.

Las encuestas vaticinan que el líder del PP se mueve en una horquilla de escaños con las que puede reeditar un gobierno en solitario y estable, pero también puede quedarse muy cerca de lograrlo y entonces el partido de ultraderecha le puede hacer pasar por las horcas caudinas. Los ejemplos de lo ocurrido en las negociaciones en Extremadura y Aragón son demostrativos de que Vox no cede, de que no le importa mantener la inestabilidad de un gobierno hasta que logra sus objetivos y la actitud del PP para hacer frente a sus pretensiones no son nada halagüeñas, porque ha rendido sus armas y los principios tradicionales de un partido liberal conservador.

El programa de Moreno Bonilla repudia la “prioridad nacional” y habla por el contrario de integración y de reconocimiento de la labor de los migrantes en el desarrollo económico andaluz, pero en contra de su carrera hacia una nueva mayoría absoluta tiene el tropiezo del cribado del cáncer de mama y las acusaciones de favorecer la privatización de los servicios públicos, en especial de la sanidad y las demoras en la dependencia. Pero si logra llegar a la orilla habrá demostrado a Génova y al resto de compañeros que se han sometido a las urnas en los últimos meses que se puede frenar a Vox desde el centro.

Para Vox el éxito es que “Juanma” no alcance la mayoría absoluta, lo que tampoco quiere el PSOE para hacer más flagrantes las contradicciones del PP

Quién por mucho que reme es imposible que logre su objetivo de gobernar es la candidata socialista, la recién llegada desde la mesa del Consejo de ministros, María Jesús Romero, otra víctima propiciatoria en el altar de Pedro Sánchez, de camino al martirologio por fidelidad al jefe.

Con la rémora de haber sido ministra de Hacienda, con el sí es no es de la financiación singular a Cataluña y su pasado en el gobierno andaluz, si supera la peor marca del PSOE en Andalucía, los 30 escaños conseguidos por Juan Espadas, puede ser un éxito relativo de una candidata que tiene peores expectativas de voto que las de Pedro Sánchez en el mismo territorio.

Las elecciones del 17 de mayo en Andalucía dirán si Vox se ha estancado, si ha frenado su progresión electoral, si reedita los 14 escaños actuales o si ha cogido aliento con la “prioridad nacional”, el sapo que se ha tragado Génova sin descomponer el gesto. Para Vox el éxito es que “Juanma” no alcance la mayoría absoluta, lo que tampoco quiere el PSOE para hacer más flagrantes las contradicciones del PP.

La izquierda se presenta a las urnas con una embarcación con dos timoneles. Por Andalucía es el experimento de la unidad de la izquierda que busca extrapolarse a nivel nacional, con IU, Sumar y Podemos en comandita. Mantener sus cinco escaños o menos sería un fracaso sin paliativos. Adelante Andalucía, el partido nacionalista de izquierdas rema para conseguir el desiderátum del grupo parlamentario propio. No lo tiene nada fácil.

Contenido patrocinado

stats