José Manuel Torralba
La selectividad: un problema complejo con solución (que no es el examen único)
El Estado de Derecho debe enmarcarse en el contexto de los principios superiores que le dan sentido, que le proporcionan su adecuado alcance constitucional. No hacerlo así supondría caer en una interpretación mecánica y ordenancista del sistema jurídico y político, privando a la ley de su capacidad promotora de la dignidad del ciudadano. Y una ley que en su aplicación no respetara ni promoviera efectivamente la condición humana –en todas sus dimensiones-, sería una norma desprovista de su principal valor.
En puridad, la naturaleza de la Constitución y de los valores constitucionales constituyen el canon de validez de las Leyes. Estas, son inconstitucionales si contravienen, no solo la letra de las Norma de las Normas. También si lesionan valores o principios constitucionales.
La reacción frente al formalismo procede de la constatación de la insuficiencia del positivismo, de procedimentalismo, del estructuralismo, o del normativismo para fundar un Ordenamiento jurídico en el que brille con luz propia la justicia
La pugna formalismo-sustancialismo es antigua, tanto como la polémica sobre la importancia de la materia y la forma en orden a explicar la naturaleza de las realidades físicas. En el tiempo en que estamos, la reacción frente al formalismo procede de la constatación de la insuficiencia del positivismo, de procedimentalismo, del estructuralismo, o del normativismo para fundar un Ordenamiento jurídico en el que brille con luz propia la justicia. Más bien, estas doctrinas que absolutizan la forma, se quedan en la cáscara y no llegan al meollo porque en este tiempo afirmar que, en la forma, per se, radica la justicia, es deudora de visiones ingenuas y poco realistas.
En realidad, el antiformalismo es una reacción al formalismo y al positivismo, que se quedan prendidas de una sola dimensión del Derecho. El sustancialismo, por supuesto, en la medida que trae consigo una separación completa de la forma, también sería censurable la forma y la
La clave está en entender lo formal y lo material, no en términos de enfrentamiento o confrontación sino desde el pensamiento compatible y complementario hoy, en tiempos de ideologías cerradas, complicado, muy complicado.
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