Itxu Díaz
EL ÁLAMO
El ridículo CIS
LEER ES UN PLACER
Imaginad esta novela como un aula a la que aún no ha entrado a nadie. En el centro de su pizarra hay tan solo una ecuación ficcional escrita: un gran danés artrítico y desorejado, de 81 kg, que acaba de perder a su dueño, se halla de acogida en un pequeño departamento de 45 metros cuadrados donde el casero ha prohibido estrictamente la tenencia de animales de compañía. No imagináis lo que puede revelarnos Apolo.
¿Cómo encontrar una solución para semejante problema en el Manhattan de hoy? Esta es la interrogante que mueve los engranajes de “El amigo”, (Anagrama, 2022) de la escritora norteamericana Sigrid Nunez. Pero a medida que avanzamos en la lectura nos percatamos de que la orfandad de Apolo, es tan sólo un pretexto singular para hablar de otras cosas, porque en literatura las carreteras comarcales suelen ser más interesantes que las grandes autopistas.
Aquí la narradora, con un sentido del humor afiladísimo e incisivo, nos cuenta la historia de su mentor, un escritor brillante que ha decidido inexplicablemente quitarse la vida. Poco a poco vamos bajando al sótano vital de este hombre, amoblado por la ambición literaria, la pedagogía de las letras, y una insaciable curiosidad por el mundo interior femenino. Debo decir que me ha recordado mucho a David Kepesh, el protagonista de Philip Roth en “Animal moribundo”.
A la par, nos cuenta sus propias peripecias como profesora de escritura creativa
A la par, nos cuenta sus propias peripecias como profesora de escritura creativa, el choque entre los valores agónicos de un mundo cultural que se desintegra, y las nuevas formas de reaccionar ante la realidad de sus estudiantes, en su mayoría rehenes de la digitalidad.
En esta obra que funciona de alguna forma bajo el rótulo de la novela de ideas, Nunez abre un abanico reflexivo en torno a una multitud de temáticas; por un lado la violencia machista; el lenguaje como llave de la realidad y a la vez como fuente de malentendido, además de una meditación sobre la vejez, no como un estado del cuerpo, sino como un nuevo y enigmático nivel de conciencia.
Todo esto unido a una visión sarcástica sobre la figura del escritor, en un mundo que proscribe la literatura dada su apariencia de cosa prescindible e inútil, cuando en realidad es todo lo contrario.
Entre las muchas delicias de “El amigo”, hallaréis unas visiones particulares, sobre el duelo, la lealtad hacia los muertos, y muy entre líneas, la indagación de hasta qué punto el amor imposible entre un hombre y una mujer se sublima en una forma de amistad, que es a la larga, una versión sutilísima del erotismo.
Aquí respira una Sigrid Nunez irónica con una visión que transita del descreimiento al entusiasmo iluminador. Seguramente reiréis mucho con los encuentros entre la narradora y las tres ex-esposas del destinatario de esta conversación, que sobre todas las cosas defiende el derecho a la belleza, la urgencia de restaurar la vida natural que poco a poco hemos ido perdiendo.
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