Revisar nuestro entusiasmo con la inteligencia artificial

COSAS QUE CONVIENEN

Publicado: 01 mar 2026 - 07:55
@txarka.ilustracion
  1. Es mentirosa. Este lorito digital, que las personas usan y adoran como al oráculo de Delfos, está programado para dar respuestas aunque no las conozca. Por eso se inventa citas, autores, informes, guerras y lo que haga falta. Y lo peor no es que la máquina mienta, que miente (y mucho). Lo peor es que el humano le crea.
  2. Es insostenible. Un puñado de preguntas al chatbot supone medio litro de agua, pedirle que genere una imagen, un litro. Con semejante despilfarro, la IA dista mucho de ser ningún futuro. Comprometámonos con el planeta y dejemos de usarla.
  3. Es ladrona. Las grandes tecnológicas se han pasado por el forro los derechos de autor escaneando impunemente millones de libros e imágenes para alimentar estas máquinas. Nada bueno para la humanidad puede venir de una traición semejante.
  4. Es sesgada. Ha sido creada por hombres blancos heterosexuales del norte global y es, por tanto, una herramienta limitada para ver el mundo. El algoritmo relaciona, favorece y comprende lo que otros han decidido antes. Es golosina venenosa, con una cosmovisión pobre y parcial, excluyente y racista.
  5. No es inteligente. Analizar datos y ofrecer racimos de secuencias lógicas no significa ser inteligente. Un bicho sin emociones, sin intuición, sin corazón sensible, no se merece tal calificativo. Es apenas un zote algorítmico programado por zotes espirituales.
  6. Es extractiva. Los grandes centros de datos de esta fiebre algorítmica son otro problemón civilizatorio: toneladas de chips fabricados con tierras raras o cobalto extraídos en los países del sur con opacidad y violencia. La IA es colonialismo digital. Digámoslo claro.
  7. Crea basura. Esta criaturita está llenando las redes de basura y de vídeos falsos. Con su ayuda y la de todos los tecno-optimistas, el espacio digital se vuelve progresivamente una mentira paralela donde la noticia no es verdad, la realidad se manipula y el aire se llena de bulos.
  8. Nos vuelve sonámbulos. Interactuar con la máquina nos hace débiles, al entregar nuestra capacidad de decisión y de análisis. Ya se ha demostrado que trabajar con la IA atrofia el cerebro, debilita el pensamiento y nos vuelve dependientes.
  9. Nos deshumaniza. Aunque la IA sea capaz de cosas asombrosas, deberíamos preguntarnos qué es lo que perdemos cuando dejamos de valorar la empatía, la reciprocidad y el proceso humano de creación. Una máquina que resta valor a nuestro trabajo, a nuestra sensibilidad, a nuestra especie, debería ser destruida.
  10. No es inocente. Esta máquina generadora de verborrea digital no está al servicio del bien común. Detrás de la IA y sus algoritmos están los megarricos y los gobiernos totalitarios que nos quieren dóciles y entontecidos. La IA es la dictadura que viene.

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