Luís Celeiro
TÍA MANUELA
A casa sen varrer
MORRIÑA.COM
La moción de censura no puede ser una simple calentura, ni mucho menos una peligrosa aventura. La moción de censura nunca es segura ni puede derivar en una travesura. La moción de censura, de no estar bien atada, es carne de literatura y se arriesga a terminar en caricatura. La moción de censura no debe parecer una ruptura, si bien ha de adaptarse a la actual coyuntura. Haya o no moción de censura, no puede rimar con amargura ni se debe esconder en el joyero de angostura. La moción de censura no es para sacar musculatura, ni para para convertir a España en una oscura negrura que perdura. Y dura, y dura, y dura.
Antes de la sentencia de Ábalos y de la comparecencia de Zapatero ante el juez, pensar en una moción de censura es una pura locura. Porque ya se sabe que ante cualquier moción de censura Sánchez y sus socios piensan en acabar la legislatura, que eso sí que es cultura que todo lo cura y da al sanchismo y al tractor de Aitor total cobertura. La moción de censura se configura como una conjura contra la basura de la corrupción que sustancia y manufactura la propia magistratura. Y mientras la UCO, la UDEF y los jueces le dan envergadura a semejante curvatura de altura, asistimos a la voladura del sistema para enterrar en una segura sepultura el fango de un tiempo que debe resucitar con una nueva investidura.
La moción de censura no es la sutura con la que cerrar la herida pura. Tampoco parece la holgura por la que colar con soltura la regeneración que procura cualquier tipo de dictadura. La moción de censura es el método con el que dar captura a semejante desmesura. Hay que echar llave y cerradura a esta excepcional ligadura, y buscar la textura con la que la democracia perdura.
Se trata de una moción de censura para reemplazar gobierno y jefatura, para dar voladura completa al listado a abusos y agravios, para convertir la fealdad en hermosura con la que alcanzar cuadratura y ventura. Con una moción de censura no cabe una segunda lectura, sólo hay que montar la estructura de una convincente candidatura. Y así se tomará temperatura al Estado de derecho sin que ello signifique la contractura de la separación de poderes. Moción rima con censura para versar estas líneas hechas desde la frescura y blancura que destila una profunda ternura.
Y en la empuñadura de la alternancia democrática está la dulzura que necesita la reapertura que restaura e inaugura con soltura y sin usura la nueva escultura de España. Porque haya o no moción de censura, lo más conveniente es evitar la rotura o ruptura de un sistema enfermo hasta lograr su curación duradera y su reapertura. Podemos buscar más rimas con llanura, licenciatura, soltura y fritura, pero sin ser cuestión de confianza parece que a falta de adelanto electoral de lo que se habla, proceda o no, es de la moción de censura.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Luís Celeiro
TÍA MANUELA
A casa sen varrer
Jenaro Castro
MORRIÑA.COM
Las rimas de la moción
Fernando Ramos
HISTORIAS DE UN SENTIMENTAL
Las verbenas del Posio
Pilar Cernuda
CRÓNICA PERSONAL
No es un asunto menor
Lo último
LOS TITULARES DE HOY
La portada de La Región de este miércoles, 27 de mayo
ORÁCULO DAS BURGAS
Horóscopo del día: miércoles, 27 de mayo
EMBARCACIONES Y BASES BOMBARDEADAS
Irán amenaza con responder los últimos ataques de EEUU