Opinión

Traslado del 091

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Traslado del 091

Llamar al 091 cuando somos víctimas o testigos de un robo, de una agresión, de un trapicheo de drogas o de unos daños disminuye el tiempo de respuesta del radio-patrulla de la Policía Nacional, optimizando y agilizando la recepción de la información. Los operadores de Sala del 091 han sido curtidos con muchos años de servicio sobre las mismas calles desde donde llegan, a diario, numerosas peticiones de auxilio. Conocen perfectamente las zonas, la delincuencia, ubican a los criminales en cada barrio y mantienen ese contacto personal y visual tan necesario con los patrulleros. Demandan la información más necesaria y urgente al requirente trasladándosela instantáneamente a los agentes que del Grupo de Atención al Ciudadano que velan las 24 horas al día, los 365 días del año por la Seguridad Ciudadana, incrementando de esa forma, las posibilidades de detener in-situ o in-fraganti al autor de los hechos, protegiendo a la víctima y restableciendo el orden público. 

Esos segundos, o en algunos casos minutos, que gana la sociedad telefoneando el 091 cuando la cuestión es competencia de la Policía Nacional, en lugar de hacerlo al 112, incrementan la eficacia y el éxito de una fructífera instrucción que finalice en condena. La cercanía de un operador que convive y conoce perfectamente la idiosincrasia de la localidad en la que presta servicio, que identifica a los reincidentes, la denominación popular de las calles o de los amigos de lo ajeno y su modus operandi es un valor añadido. Agentes que muchas veces descuelgan el teléfono para actuar de psicólogos, tranquilizando, asesorando y ayudando a personas desesperadas que tratan de encontrar empatía a otro lado de la línea. Una sintonía que se alcanza con ciertas dosis una cercanía que en las provincias pequeñas es posible. 

Intereses económicos, en los que Telefónica está presente amenazan con acabar con esa proximidad a partir de febrero de 2021. Las llamadas al 091 que se hagan dese Ourense y Lugo irán a parar a la Sala de A Coruña. El tiempo en el que llames a la Policía y te atienda una máquina está más cerca. Estamos a tiempo de ponerle freno.