Gonzalo Iglesias Sueiro
Días oscuros
Se le llamó de todo: maestro, espejo en el que todos nos miramos, íntegro, docente ejemplar, ejemplo para todos, buen articulista, buena persona. Y todo sonaba a sincero, la verdad. Todos estos halagos él los recibía sonriente sin que su cuerpo dejara de temblar por el maldito párkinson. Los vecinos y los amigos que llenaban el salón de actos no paraban de levantarse de sus asientos para aplaudir con espontánea sinceridad cada vez que alguno de los oradores hacia alusión a las virtudes de Gonzalo. Él correspondía con aplausos, abrazos, sonrisas y un derroche de buen humor, provocando carcajadas en el público con su precioso discurso de agradecimiento.
Gonzalo es un hombre bueno, generoso, y al que la educación y la cultura de esta provincia le debe unas cuantas cosas
Gonzalo está físicamente hecho un asquito, pero conserva su ironía y el dominio del lenguaje, aunque se queja de tener olvidos. Por allí, además de numerosos vecinos de Xinzo, andaban camaradas de los dos partidos, el comunista y el socialista, en los que desarrolló su vida política, antiguos alumnos y gente agradecida, como era el caso de la profesora de órgano Marisol, que fue a recordarle que gracias a su intervención cuando era delegado de Educación, Xinzo cuenta hoy con un órgano activo. Otros estábamos, sencillamente, porque Gonzalo es un hombre bueno, generoso, y al que la educación y la cultura de esta provincia le debe unas cuantas cosas.
Estos actos de homenaje corren el peligro de caer en lo cursi, lo exagerado, lo artificial, pero este sábado en Xinzo no fue así. Fueron dos horas en las que se derrochó admiración, respeto, generosidad, alegría y cariño. Felicidades Gonzalo, felicidades Xinzo.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Gonzalo Iglesias Sueiro
Días oscuros
BRÚJULA DIGITAL
El conocimiento de toda una vida también puede vivir en internet
Alfredo Conde
A TRIRITA
Temos que facer por enganar a Azrael
Luis Carlos de la Peña
CAMPO DO DESAFÍO
Comité Federal
Lo último