José Antonio Constenla
Cuando el silencio se hace oración
En España, 5,4 millones de personas viven solas, lo que representa aproximadamente el 28% del total de hogares. Esta modalidad de residencia ha crecido exponencialmente en la última década. Las personas que viven solas se multiplicaron por ocho en España en los últimos 50 años; hay un grave y creciente problema de soledad y pérdida de vínculos familiares. Por estado civil, la soltería es la situación más frecuente entre los hombres que viven solos, seguida del divorcio. Entre las mujeres, la primera causa es la viudedad, seguida de la soltería. Las provincias con mayor proporción de hogares unipersonales son Asturias, Zamora (con localidades donde el 100% de los hogares son unipersonales), Ourense y Lugo. A nivel de ciudades con más solteros per cápita destacan Girona, Granada y Santa Cruz de Tenerife. Por lo que se conoce, afecta a aproximadamente una de cada cinco personas en España, consolidándose como un problema estructural que impacta de manera transversal a distintos grupos de edad y clases sociales.
El “Barómetro de la soledad no deseada en España 2024”, presentado en junio de ese año, estudio realizado por la Fundación ONCE y la Fundación AXA en el marco del Observatorio Soledad no Deseada en España, realizó un informe con objetivo de identificar tendencias en relación con la incidencia de la soledad como con la percepción social de la problemática, además de conocer la percepción sobre las soluciones contra la soledad. Algunos datos que muestra el estudio son: una persona de cada cinco (20%) sufre soledad no deseada en España; dos de cada tres personas (67,7%) que sufren soledad llevan en esta situación más de 2 años; de las personas que actualmente no se sienten solas, más de una de cada tres (36,6%) tuvo una etapa en la que se sintió bastante o muy sola; la soledad no deseada es algo más frecuente entre mujeres (21,8%) que entre hombres (18%); la soledad no deseada está especialmente extendida entre la juventud (34,6% entre los 18 y 24 años). Los resultados han cambiado todas las relaciones que tuvimos durante miles de años. Cambiémoslos, no caigamos en el wokismo, volvamos a ser libres en acciones y en pensamientos.
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