Sopa de pollo

Publicado: 16 jun 2026 - 12:53
Opinión en La Región
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En los años ochenta un amigo y mi maestro de fotografía, Suárez Canal, me pidió un favor curioso: que hiciera de cicerone durante unos días para un gran fotógrafo americano que estaba invitado a la Fotobienal de Vigo aquel año. El fotógrafo era Les Krims.

Por supuesto dije que sí de inmediato. Yo era un fotógrafo jovencito, estudioso y aplicado, y la oportunidad de pasar unos cuantos días desayunando, comiendo, cenando y de paseo por ahí con un fotógrafo de la talla de Les Krims era un sueño para mí.

Por suerte Les Krims era un encanto y mi chapurreado mal inglés fue gracias a su generosidad suficiente para hacernos amigos. Cuando después de aquella semana él se volvió a su casa en Buffalo (NY) me envió de vuelta desde allí una foto suya dedicada que conservo enmarcada en mi estudio. Una copia en color de 40x50 de una de sus series más famosas que luego explicaré.

Les Krims fue uno de los grandes fotógrafos americanos de los años ochenta. Saltó a la fama siendo muy joven con un pequeño libro de fotos que se titulaba “Chicken Soup”, o sea “Sopa de Pollo”.

En la cultura americana la sopa de pollo es algo parecido a lo que es en la nuestra (la gallega más específicamente) un caldito. Te cura de todo. Te cura de cualquier cosa. Una sopa de pollo es un bálsamo que cuando estás mal, de algún modo te devuelve un poco a la vida. Como un caldo caliente. Por eso nuestras madres y abuelas solían decir toma un caldito, y nos lo daban para que nos repusiéramos de algo. De lo que fuera.

En ese libro Les Krims fotografía en una larga secuencia de imágenes a su propia madre preparando una sopa de pollo en la cocina. Seleccionando, limpiando y picando los distintos ingredientes. Salteándolos. Poniendo la olla al fuego y cocinándolos lentamente chup-chup, hasta que la humeante sopa está lista.

Pero el atrevimiento y la osadía de aquel Les Krims joven y rompedor entonces consistió en que su madre, una mujer ya mayor y entrada en carnes, mientras lleva a cabo todo ese laborioso proceso está ¡en pelotas!

Vale. Vuelvo a la foto que me regaló Les Krims. Pertenece a una curiosa serie suya (otra) en la que en cada imagen se juntan en un abigarrado, excesivo y colorido escenario compuesto por cientos de objetos kitsch típicos de la cultura estadounidense como pequeños Mickey Mouse o Patos Donald de plástico, cojines de macramé, cuadritos, banderines, gorras de béisbol y objetos así, con una o varias chicas en bolas (a veces su madre también) en primer plano haciendo algo.

En una de las más famosas de esa serie, varias chavalas desnudas enarbolan una enorme pancarta con el siguiente lema: “¿Cuál es el sueño americano? Dos millones de negros nadando de vuelta a África, cada uno con un judío debajo del brazo.”

En fin, sopa de pollo… para el alma. Será eso.

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