Tierra de muerte y violencia

Publicado: 29 dic 2024 - 00:44

Es una ironía que raya en el despropósito llamar Tierra Santa a la geografía que durante siglos, y especialmente en estos últimos tiempos, ha sido el escenario más sangriento y brutal de la muerte, la tortura y la violencia. El conflicto israelí-palestino está provocando una profunda crisis al sistema geopolítico multilateral nacido después de la Segunda Guerra Mundial, en 1945.

La guerra de Gaza lanzada por Israel como respuesta a los inhumanos ataques terroristas de Hamás contra los asentamientos israelíes fronterizos con la Franja ha sido una bendición y una maldición para los intereses de Vladimir Putin. Una bendición porque hasta ese día el monopolio informativo bélico lo ocupaba en su totalidad la invasión de Ucrania y Putin aparecía como el gran apestado y único responsable. La desproporcionada guerra de Gaza y sus crueles dimensiones marcó un nuevo giro en la información política mundial. Putin ya no acapara el protagonismo bélico que lo polarizaba todo, se le unió Netanyahu. Es cierto que los ataques del 7 de octubre son absolutamente condenables, pero una respuesta en tonos de genocidio está fuera del derecho de defensa. Hasta el momento las victimas civiles suman mas de 45.000, de los cuales casi veinte mil son niños. Una barbarie sin rostro humano.

Los distintos avatares de la guerra de Gaza, con episodios de guerra medieval, como el someter a los gazatíes a hambre y sed, fueron balones de oxígeno para Moscú. Las guerras en los escenarios de Israel y Palestina tienen una sonoridad universal muy superior a las que se desarrollan en otras geografías. Washington, que estaba centrado en la guerra de Putin, al estallar la de Gaza con unas dimensiones insospechadas tuvo que derivar su atención y apoyo a Israel. La llamada guerra de Gaza no se ha quedado solo en esa Franja, se ha ido extendiendo por toda la región, es decir, por la mayor parte de Oriente Medio.

Desde el primer momento Israel también concentró los disparos de sus cañones y las bombas de sus aviones contra las milicias apoyadas por Irán y que eran manifiestamente hostiles a Israel. Aparte de Hamás, el enemigo número uno de Israel eran las milicias de Hezbolá y Netanyahu elaboró un plan de sofisticados ataques contra Hezbolá en Líbano y también en Siria, en donde la estrepitosa e inesperada caída de Bachar Al Asad el pasado día 8 de diciembre provocó un desgaste en el prestigio de Rusia e Irán, lo dos países que le apoyaban sin fisuras.

Parece que el país más favorecido va a ser Turquía e Israel saldrá fortalecido y podrá imponer la llamada “pax israelí” a los países árabes

La caída de Al Asad va a tener varios efectos secundarios en la región. Parece que el país más favorecido va a ser Turquía, al ver reforzada su lucha contra los kurdos, Israel saldrá fortalecido y podrá imponer la llamada “pax israelí” a los países árabes y desde los Altos del Golán su Ejército puede romper las defensas sirias levantadas en el camino que lleva a Damasco por la dictadura de Bachar. Este último mes ha bombardeado a placer todos los depósitos de armas y los silos balísticos del Ejército sirio, en descomposición al igual que el país.

La guerra que se extiende por Oriente Medio con epicentro en Israel está cavando una fosa cada vez más profunda entre Occidente y el resto del mundo. A lo largo de este mes de diciembre, los sirios han mostrado una gran alegría por la libertad recobrada, pero celebran la alegría con cierta preocupación por el futuro. Quedaba atrás el eslogan oficial “de Al Asad para la eternidad” que los partidarios del régimen caído gritaban con escepticismo.

Mientras, el grupo más fuerte de los vencedores, el Hayat Tahrir Al Champ y sus aliados lo sustituían por “nada de Bachar, somos nosotros quienes venimos a vuestro encuentro”. Estos dos eslogans enfrentados pueden resumir los estados de ánimo de las últimas semanas en Siria.

El líder de HTC, Ahmed AL- Charaa, el rostro más visible de los triunfadores está ofreciendo un perfil no solo distinto, sino muy diferente al que nos tenía acostumbrados. Por cambiar, incluso cambió de nombre, ahora se hace llamar Mohamed Al Julani, antes era un revolucionario sólido y lapidario como el cemento. Ahora tiene una suave lengua de convencimiento. Antes sus palabras desprendían el áspero perfume de la venganza, ahora el de la reconciliación y el perdón. Antes, cuando estaba en Iraq formando parte de Al Qaeda, lucía un turbante blanco sujetando una desordenada cabellera y una barba larga y perturbadora, ahora se presenta con limpio uniforme militar y la barba oscura y bien igualada. Nadie ha sabido interpretar un cambió tan repentino. La pregunta sin respuesta por ahora es cuánto va a poder mantener la nueva imagen. No le va a ser fácil. Los sirios están viendo los rastros de la ilimitada crueldad de los Al Asad y en las calles se está sustituyendo la alegría de la caída y fuga del tirano, por los deseos de vengar la insoportable crueldad de la dictadura. Ahmed Al-Charaa se ha convertido en el nuevo interlocutor para el futuro de Siria para todos los gobiernos occidentales que están enviando observadores a Damasco para interpretar el futuro del país.

Siria es un mosaico variado de comunidades con matices religiosos y políticos muy distintos y en ocasiones enfrentados. La historia de la oposición siria en el pasado nos ha dado muestras de complejas alianzas transideológicas y religiosas. Se trata de convencer a las élites locales y a los distintos grupos de que el diálogo integrador es absolutamente necesario para estabilizar el país. El reconocimiento internacional será básico para liberar de la pobreza a un territorio después de tantos años de guerra.

Cercana a Siria tenemos la invasión de Gaza, podíamos decir que son dos rostros de la misma guerra. Pero para Gaza no es una guerra más, sino el ultimo clavo del ataúd que marca el fin de un mundo y de un país. No es la más estratégica, ni siquiera la más mortífera, pero es la más simbólica, la guerra de Israel contra Palestina es la que más fractura el mundo y a las sociedades.

Sobre este paisaje de guerras irrespirable, una en el centro de Europa y otra en el llamado Oriente Medio va a aterrizar el presidente Trump y, con él, una pintoresca corte que me temo que no vienen a articular una paz sino a sembrar el caos. El más provocativo de los acompañantes de Trump es Elon Musk, el hombre más rico del mundo y, si se cumplen los esquemas económicos con los que llegan a la Casa Blanca, al final del mandato se convertirá en el más rico de la historia de la humanidad.

La presencia de Musk está siendo tan insolente como inquietante. Lucha por ser el mas radical de la extrema derecha con perfiles nazis. Para sorpresa general acaba de apoyar a la derecha neonazi alemana representada por el Partido Alternativa por Alemania (AFD). Impensable y vomitivo. En la guerra de Ucrania apoya abiertamente a Putin.

La geopolítica mundial de Trump nos traerá diseños desconocidos, fuera de toda lógica y del pensamiento racional.

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