Tragsa, sí; cuerpos de seguridad, no

Publicado: 17 abr 2026 - 00:40
Opinión en La Región
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Tragsa, la empresa en la que estuvo cobrando sin trabajar una de las novias del ministro Ábalos, ha sido incluida en la lista de compañías que se van a dedicar a la delicada labor de saber si alguno del medio millón de inmigrantes a los que se les va a conceder la ciudadanía española tiene antecedentes penales o ha cometido alguna fechoría o conducta irregular. Los profesionales de esta labor han sido siempre los Cuerpos de Seguridad del Estado, de la misma manera que las intervenciones quirúrgicas las llevan a cabo médicos cirujanos.

Pero el Gobierno tiene prisa y prefiere que no se encargue de esta labor ni la Policía, ni la Guardia Civil. Confieso que nunca supe a que se dedicaba Tragsa, y me imaginaba que no tendría como objeto social abonar dinero a novias, sobrinas y samaritanas del amor de los ministros. Así que consulté en las redes, y me enteré de que Tragsa es un acrónimo de Empresa de Transformación Agraria Sociedad Anónima. Me imaginé que habría sido elegida porque muchos inmigrantes sin papeles trabajan en la agricultura. Sin embargo, parece que está orientada hacia el desarrollo rural y la conservación de la naturaleza y ha diversificado sus campos de actuación, realizando otras actividades como la ejecución de infraestructuras, el aprovechamiento del agua y la sanidad alimentaria, entre otras.

Los sindicatos de Policía andan mosqueados

Ahora todo se explica. Los policías y guardias civiles, con tanta experiencia en fronteras y aduanas, saben mucho de contrabandistas, pillos, traficantes, terroristas y tal, pero de aprovechamiento del agua deben andar menos sapientes, y nunca han detenido a nadie por un profundo desconocimiento de la salud alimentaria. Teniendo en cuenta, según leí, que el presidente de Tragsa se enteró de lo de la novia del ministro por la prensa, a lo peor ahora puede tener noticias de que los empleados de Tragsa proporcionaron la legalidad a alguno de estos yihadistas, disfrazado de inmigrante, después de que cometa algún atentado.

Los sindicatos de Policía andan mosqueados. Tan mosqueados como estarían los cirujanos si se vieran apartados de su profesión, y encomendaran la labor que se realiza en los quirófanos a una empresa experta en sexar pollos. Pero la suerte está echada: Tragsa, si; Policía, no. Una peligrosa forma de retar a la suerte.

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