Trump, agobiado

CRÓNICA INTERNACIONAL

Publicado: 08 may 2026 - 05:10
Opinión en La Región
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A Donald Trump se le ve agobiado. El presidente siempre ha sido un hombre compulsivo, obsesionado con transmitir permanentemente su versión sobre cualquier asunto, desde una noticia internacional de gran calado, nacional, o dar opinión sobre un programa de televisión. Lo que importa es buscar titular constantemente, ser noticia. Pero estos días se le nota especialmente intranquilo.

Se comprende la inquietud de Trump, y sus prisas por solucionar, de momento, el bloqueo del estrecho de Ormuz, donde Irán y Arabia Saudí mueven mejor sus cartas que Estados Unidos"

En Oriente Medio no le están saliendo las cosas como le gustaría y, muy preocupante para él, en Estados Unidos se está creando un clima antimaga, antitrumpista, que puede provocar un resultado adverso a los republicanos en el midterm en noviembre, las elecciones que renovarán la mitad de congresistas en la Cámara de Representantes y un tercio de los senadores. Así como 36 gobernadores y un buen número de alcaldes.

Trump está habituado a las críticas, a las adhesiones masivas y fanatizadas, y también a las sombras de sospecha que relacionan determinadas decisiones políticas con sus intereses personales.

Pero en esta ocasión la amenaza de quedarse en minoría en las dos Cámaras legislativas, que impedirían que pudieran ser aprobadas iniciativas importantes, llega cuando Estados Unidos y el mundo entero sufre un inicio de crisis energética que si no se soluciona antes de que empiece el verano colocará a Trump en una situación imposible, porque afectará a todos los continentes. Todos los dedos apuntarán a Donald Trump, por haber provocado una crisis con Irán sin haber medido el poderío militar del país persa y causar una crisis de la que él mismo es el principal responsable.

Benjamin Netanyahu siempre puede decir que sus ataques a Líbano se justifican porque desde territorio libanés un ejército iraní, Hezbollah, bombardea sistemáticamente el norte de Israel y pone en riesgo la propia existencia de ese país; pero Trump transmite la sensación de que el ataque a Irán respondió más a un impulso que a una operación bien diseñada. Las consecuencias de ese impulso son dramáticas ya, y se pueden agravar si no se llega a un acuerdo con Irán.

Acuerdo en firme, no como los firmados con Afganistán, donde se ha instaurado nuevamente el régimen talibán, o lo acordado en Gaza, donde la paz es una quimera y la Franja no sale de pobre y destruida. Y además se mantiene la situación de “tregua”, nada que ver con un acuerdo de paz en firme.

Se comprende la inquietud de Trump, y sus prisas por solucionar, de momento, el bloqueo del estrecho de Ormuz, donde Irán y Arabia Saudí mueven mejor sus cartas que Estados Unidos. Como no se solución antes de julio ese bloqueo, la crisis energética se llevará por delante la economía de varios países y de sus ciudadanos. Y en Estados Unidos, el nombre Trump quedará marcado con la palabra culpable y se le exigirán responsabilidades por su desastrosa gestión.

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