Trump y Sánchez se miden

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Publicado: 27 oct 2025 - 03:05
Opinión en La Región
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Para una vez que no cambia de opinión y que se mantiene firme en sus posiciones iniciales incluso a costa de enfrentarse al king of de world sobre la aportación económica española a la OTAN, a Pedro Sánchez le llueven las presiones para que varíe el rumbo, se desdiga y se ponga en fila de a uno con el resto de socios de la organización atlántica incrementando el gasto militar. El presidente del Gobierno está convencido de que España gastará este año el 2% del PIB en defensa y que con ese dinero cumplirá con las capacidades militares que requiere la OTAN de nuestro país.

De nuevo, el presidente de EE UU; Donald Trump, ha señalado a España como un socio que no cumple con el objetivo de dedicar el 5% del PIB a gasto de defensa, un 3,5% en gasto militar directo y la diferencia para otras cuestiones relacionadas con la seguridad, y ha advertido que “no juega en equipo”, a lo que ha añadido que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sabe cómo resolver esta cuestión que tiene ecos de la amenaza de la expulsión de España de la OTAN, lo que no puede hacerse según los Tratados, o de materializar la amenaza de imponer aranceles a la importación de productos españoles, porque el comercio bilateral es competencia de la Unión Europea.

No se cansa de repetir que España es un “socio fiable”, como demuestran las últimas decisiones adoptadas en materia de cooperación militar

Pero no es solo que Pedro Sánchez se mantenga en la oposición a gastar en defensa lo que habría que detraer del gasto social, es que existe el convencimiento de que muy pocos países llegarán en 2035 a la cifra exigida por Trump, aunque todos ellos doblaron la cerviz y evitaron el enfrentamiento aun a sabiendas de que muchos de ellos no cumplirán. Sánchez pudo haber mentido, como seguramente hicieron muchos de sus homólogos en la cumbre de Países Bajos, pero no lo hizo, aunque se pusiera en duda su compromiso con la defensa colectiva.

Sin embargo, no se cansa de repetir que España es un “socio fiable”, como demuestran las últimas decisiones adoptadas en materia de cooperación militar. El Gobierno se ha sumado al programa PURL, la Lista de Requerimientos Prioritarios de Ucrania, coordinado por la OTAN para comprar armamento a Estados Unidos que será cedido a Ucrania, una vez que Trump ha retirado su apoyo económico y militar al gobierno de Volodimir Zelenski y ha transferido el grueso de la ayuda a los países europeos. Al mismo tiempo, el Ejército del Aire desplegará dos cazas en la frontera de Polonia para hacer frente a las incursiones de aviones y drones rusos en el espacio aéreo de países de la OTAN, dentro de la operación “Centinela Oriental”, que se sumarán a los desplegados en Lituania, más un avión de reabastecimiento en vuelo, con lo que España se convertirá en uno de los países que más aportan a esa misión donde son más patentes las amenazas para la seguridad europea.

Si Pedro Sánchez como se encarga de repetir, ha tenido que cumplir el compromiso que no se alcanzó bajo el gobierno de Mariano Rajoy, es muy posible que a su previsible sucesor, Alberto Núñez Feijóo, le corresponda cumplir con la demanda de Trump, y aunque se resiste a decir como lo hará puede hacerlo de dos maneras en el caso de que el Gobierno no cumpla con las capacidades militares demandadas por la OTAN: o recortando, en efecto, en gasto social; o poniéndose de perfil a la esperar de que pase la marea, y ver el grado de cumplimiento de otros países con la esperanza de que no lleguen al límite fijado.

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