Manuel Baltar
MI PLAN PERFECTO
Un verano con Mundial
MI PLAN PERFECTO
Diferente. Durante y después de la final. Porque vendrán los fichajes y el mercado se encarece según haya entrado o no la pelota… Los efectos de un campeonato mundial de fútbol duran casi los cuatro años que restan para que se dispute el siguiente. Por eso el de 2026 tiene ese plus.
Nada más ourensano que empezar el día leyendo La Región, experiencia que puede hacerse desde 1910"
Entre pleno y pleno, y demás actividad parlamentaria del mes de julio, y esperando agosto, donde se suceden los eventos gastronómicos que organizan los ayuntamientos de la provincia y apuramos iniciativas para presentarlas en el próximo período de sesiones, para mí lo ideal es permanecer en nuestro Ourense, si es posible en el entorno de la Ribeira Sacra, esa zona mágica que es patrimonio de la humanidad, otorguen o no el diploma que lo certifica.
Nada más ourensano que empezar el día leyendo La Región, experiencia que puede hacerse desde 1910. Complemento ideal, la bica en el desayuno mientras de fondo suena “The boys of Dungeon Lane”, la penúltima maravilla de Macca. Obligado escuchar los informativos y leer o releer para viajar sin moverse de la silla. Ahora mismo, enfrascado en “La ciudad de las luces muertas”, de David Uclés, y esperando en este año oteriano volver sobre “Os camiños da vida”, excelente pintura de nuestra sociedad rural a principios del pasado siglo.
No sólo este mes consiste en volver a ver remates y paradones, también colocar los últimos cromos que Mario consigue para completar el álbum. Nada como la sorpresa de abrir el sobre y comprobar, como dicen los argentinos, qué “figuritas” nos tocan. Tiempo para ordenar fotos, nunca tuvimos tantas y tan pocas a la vez… llenan la memoria de nuestro terminal pero ya pasaron a la historia también los sobres con las reveladas. Cerrar los ojos mientras degustas una botella de agua mineral con gas de las nuestras, con hielo y una rodaja de limón, sirve también en verano para idear y producir intelectualmente.
Es verano también para que los más pequeños de la familia y los amigos que nos visiten tengan experiencias como abrazar los más de doce metros el castiñeiro de Pumbariños, el castaño más antiguo de Galicia, con más de mil años, en el souto de Rozabales, declarado monumento natural y situado en el término municipal de Manzaneda. Ya no digo nada de viajar en catamarán, visitar la capilla de San Miguel de Celanova (mundialmente famosa por su fenómeno lumínico del amanecer durante los equinoccios) o a Casola do Foxo, con más de cinco mil años de antigüedad, en la ruta megalítica de Muiños.
Es el verano una etapa de reflexión pero también de descubrimiento. Y tenemos mucho para buscar y más para encontrar. Fundamentalmente personas. Mi recomendación es hacerlo personalmente sin intermediación de wi-fi ni cargadores, sin posados ni disimulos. Porque verano, sencillamente, es encontrarse también a uno mismo. El lugar adecuado me lo señaló el gran Chris Isaak en una dedicatoria, tras pasar varios días de la ciudad de incógnito antes de su concierto de junio de 2010 en el Posío, cuando sentenció “Ourense is perfection”.
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