Vivimos en una simulación ética y estética

CRÓNICAS DE INVIERNO

Publicado: 21 feb 2026 - 00:10
Tony Grox y Lucycalys actúan durante la gala final del Benidorm Fest 2026.
Tony Grox y Lucycalys actúan durante la gala final del Benidorm Fest 2026.

Tiara sorpresa

La influencer Elena Gortari.
La influencer Elena Gortari.

Hemos sobrevivido al aluvión carnavalesco que no es –qué le vamos a hacer- mi celebración popular favorita del año, si dejamos al margen lo gastronómico, que en Galicia se vuelve manjar de los dioses. Hay encanto en aquellos lugares que guardan tradición antigua de estas fiestas, y hay cierto terror ornamental en muchos lugares que lo han querido adoptar tarde, mal, a rastras. Sin embargo, me rindo a la estética del carnaval veneciano y sus variantes, que ahora está calando también en España, en fiestas privadas que arrastran a la flor y la nata del famoseo. Este año, el que se perdió el baile de máscaras del Casino de Madrid organizado por los productores de Los Bridgerton, se perdió lo mejor. Marcado por la estética regencycore, que vuelve al romanticismo de los aristócratas británicos del XIX, junto a las actrices de la serie, la cita reunió a Carmen Farala, Vicky Martín Berrocal, Lola Lolita, Alejandra Domínguez y otras guapas oficiales. Es difícil elegir la foto del día, porque Mar Flores vestía sencillamente imponente, envuelta en malva con mil flores en el interior, pero al fin he optado por la bellísima influencer sevillana Elena Gortari, con su sonrisa cinematográfica y su modelo de corte imperio con flores, plumas y gran cola, diseñado por Rocío Osorno; el detalle que encanta a los cotillas: Osorno prestó a Goratari su tiara nupcial para coronar el outfit del baile de máscaras.

Guerra a la gramática

Tony Grox y Lucycalys actúan durante la gala final del Benidorm Fest 2026.
Tony Grox y Lucycalys actúan durante la gala final del Benidorm Fest 2026.

Nadie espera ya del Benidorm Fest algo musicalmente fascinante, o siquiera algo que excite la sensibilidad de la vista y el oído de un modo más o menos acorde y feliz. En la gala del pasado sábado se proclamaron vencedores de esta edición Tony Grox y LUCYCALIS. (Nota del cronista: dejad de poneros nombres que quiebren las normas de estilo de los periódicos en cuanto al comportamiento de las mayúsculas y minúsculas, gracias). La canción con la que triunfaron tampoco respeta las más mínimas normas de la lengua castellana. Se llama “T AMARÉ”, lo que incluye una errata y unas mayúsculas que al menos deberían ser optativas. En cuanto al vestuario de los triunfantes, si me preguntas, si la cara de la moneda es el baile de máscaras veneciano de Elena Gortari y Mar Flores, ellos fueron la cruz, tal vez pretendían recordarnos la inminente llegada del tiempo penitencial de la Cuaresma. Oremos por sus diseñadores.

Vestirse de emoción

La diseñadora Silvia Fernández y Mónica Cruz.
La diseñadora Silvia Fernández y Mónica Cruz.

Hubo un tiempo en el que estaba muy mal visto decir que de las hermanas Cruz, la guapa era Mónica y no Penélope. Esto te podía costar una discusión de barra de bar, la expulsión de una tertulia de televisión, o incluso la exclusión y el ostracismo. Hoy Mónica Cruz sigue siendo otra liga. Ahora ha presentado junto a Silvia Fernández su primera colección de alta costura, estrenándose como diseñadora, y ha atraído todas las miradas, quizá porque todos nos fiamos más de aquellas personas a las que consideramos bien vestidas. La colección incluye quince vestidos y cada uno de ellos rinde homenaje a las mujeres más importantes de su vida, por eso responden al nombre de Penélope, Lucía, o Frida. Dicen las autoras que así apuestan por el “diseño emocional” y, aunque siempre hay algo de palabrería de folletín en estas cosas, resulta un concepto novedoso y sugerente.

Farsa tras farsa

Los reyes Felipe VI y Letizia en un acto institucional en el Congreso de los Diputados.
Los reyes Felipe VI y Letizia en un acto institucional en el Congreso de los Diputados.

Como España vive en una mentira constante, ya casi ninguna nos llama la atención. Los Reyes asistieron en el Congreso al acto institucional “Nuestra constitución más longeva”, ideado por el Gobierno en homenaje a la de 1978, y visitaron la exposición de EFE “Un proyecto, un consenso, un país de derechos y libertades”, creada bajo la batuta de Félix Bolaños. Todo muy bonito. Aznar expulsado al gallinero, González más celebrado por los populares que por los socialistas, y hasta Tamames tuvo su minuto de furor. La realidad: es completamente falso que la constitución del 78 sea hoy la más longeva; el pasado 17 de febrero cumplió 17.217 días frente a los 20.000 días de vigencia de la Constitución canovista de 1876. Algo me dice que el Gobierno tenía prisa por celebrar este acto para sugerir una vez más que es Sánchez quién manda en La Zarzuela. Solo eso explica el ridículo colosal que supone que el Rey Juan Carlos I no haya sido invitado al acto festivo, y que en la muestra fotográfica del sectario Bolaños sobre la Carta Magna haya sido vetada su imagen. Este Gobierno se merece que dentro de cien años alguien conmemore los siete años del PSOE sanchista en La Moncloa sin mención alguna a Pedro Sánchez y que la exposición fotográfica esté coronada únicamente por imágenes de una triunfal Yolanda Díaz.

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