Jesús Prieto Guijo
LA OPINIÓN
Voltarei, nunca partira
LA OPINIÓN
Tengo una foto que merece la écfrasis más hermosa. Un niño en edad de comulgar sonríe a una cámara de posguerra. Se cobija bajo un árbol de tallo grueso. Es el presidente del Ourense, rodeado de otros potentados que miran hacia quien los retrata con la misma inocencia del niño. El crío es mi padre, homónimo del que firma. El señor, que inauguró O Couto en 1948, mi abuelo. Don Constantino Prieto Salgado no mira al objetivo, sabedor de que lo verdaderamente importante está en el campo. El Ourense de sus amores que acaba de regresar a la categoría de bronce del fútbol nacional.
La última vez mi padre ya no estaba. Fue en aquella tarde cetrina de mayo del 14. Los goles ante el Logroñés caían como tragos de ponzoña. Dos de Óscar Martínez y otro de Gustavo Souto echaban un esotérico telón. Un mes antes Yebra levantaba un trofeo. Pero nadie quiso salvarnos. El club se ahogó en promesas incumplidas y O Couto se apagó. El récord del 30 de 30, el ascenso en Jaén, la permanencia en Almería, la Copa en Reus, el liderato de Segunda, los 7.000 contra el Barcelona, los partidos del Plus, Pataco, Carballeda, Túñez, Garitano, Currás, Estebaranz, Baba Sule, Movilla, Mornar, Ramón, Bizarro... Todo se perdía como lágrimas en la lluvia. Pero del ardor de la gente prendió fuego valyrio. En la desesperada búsqueda de soluciones, Ourense descubrió el mismo oro que hallaron aquí los romanos: una masa social capaz de dirigir su propio destino.
Tras doce años, siete ascensos y una travesía por el desierto, el Ourense y su gente vuelven al lugar del que nunca debieron salir. La UDO ha recogido todos los fragmentos de la historia colectiva para hacer kintsugi y renacer. Borja, Viti, Varo, Champi y demás son una extensión de aquellos días en que fuimos felices, porque, la dicha se ha instalado en O Couto. Ese lugar que nos pertenece a los que llevamos el Miño por las venas. Ese lugar al que el recuerdo cáustico de mi padre, me lleva una y otra vez para sanarme.
La pancarta en la que Xurxo camina hacia 1ª RFEF era premonitoria, porque solo los ángeles conocen el camino al cielo.
“Voltei, nunca partira. Alongarme somente foi o xeito de ficar para sempre”.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último
DÍA HISTÓRICO
Ascenso de la UD Ourense: 31-05-26, para tatuárselo
PLANES EN OURENSE
Agenda | ¿Qué hacer en Ourense hoy, lunes 1 de junio?